15 abril, 2019

Felipe Lecannelier, doctor en Psicología y docente investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad de Santiago, fue invitado por la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma a dictar un curso denominado “Modelo de Complejidad Afectiva para la evaluación del apego en la infancia. Herramientas para la intervención” el cual tuvo lugar en el auditorio Juan Pablo Laporte.

En él relató que dentro del tiempo la sensibilización se ha transformado, explica cómo ha influido en el mundo de los niños y como estos factores les afectan en su desarrollo. “No es el cambio que uno esperaría, pero claramente estamos mejor que hace 20 años”, aclara Felipe.

Añade que “en la actualidad existe mayor respeto hacia los niños, hay una mayoría de identificación de que todas las conductas de malos tratos les hacen daño a su desarrollo”, lo que permite tomar conciencia de que esto es un problema real y vigente.

Según Lecannelier , en materia educacional, “tenemos el mismo sistema de 40 o 50 años atrás, desactualizado, el cual no tiene ningún efecto positivo en el desarrollo intelectual, ni emocional de los niños.  Una educación donde el niño no existe y es un número más. Todos los estudios cerebrales de neurociencia muestran que la verdadera enseñanza no es a través de este modelo de estar sentado con un profesor que está hablando”.

Para el psicólogo, el arte y la música permiten un aprendizaje integral que activa todas las partes del cerebro, pero “es terrible porque sabemos cuál es la educación de calidad, pero cuando evaluamos la educación chilena nos damos cuenta que  hacemos lo opuesto a lo que la evidencia nos muestra lo que hay que hacer”.

Además, aclara que para generar cambios se comienza con pequeñas experiencias locales, pequeños colegios que se salen de la norma, hacen algo revolucionario, se evalúa y se muestran los resultados.

PROYECTO DE LEY: EDUCACIÓN EMOCIONAL

Actualmente él es parte de la elaboración de un proyecto de ley de educación emocional, donde han utilizado como ejemplo las experiencias de diferentes establecimientos que trabajan en esto “y tienen resultados positivos en muchos aspectos, como menor bullying, menos violencia, mejor rendimiento académico, entre otros”.

El proyecto consta de dos etapas. La primera busca sensibilizar a la gente sobre que es la educación emocional y por qué es tan importante. Mientras la a segunda tiene como finalidad que los colegios empiecen a implementar este tipo de educación, donde profesores en sus horas de trabajo incluyan temas relacionados con la educación emocional y que trabajen su propias emociones.

“La respuesta de senadores, de la ministra ha sido una respuesta super favorable. El susto es qué pasará después, porque uno propone algo y se encuentra después con otra ley” afirma.

Relacionado a esta iniciativa, en marzo de este año se publicó A.M.A.R., libro donde el psicólogo plantea un método de intervención para niños en sala cuna, jardines infantiles y familias adoptivas.