La jornada, dirigida a equipos técnicos de universidades de la región, abordó la preparación de escenarios de aprendizaje, el uso de dispositivos de control y el mantenimiento de simuladores.

Preparar un escenario de simulación clínica requiere configurar los equipos, programar la evolución del paciente simulado y verificar que los recursos funcionen según los objetivos de enseñanza. Estas tareas fueron parte del curso de “Operadores de Simulación Clínica”, realizado el 14 de octubre por el Centro de Simulación Clínica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, en coordinación con Hospitalia.

La capacitación estuvo orientada a fortalecer las competencias técnicas de quienes apoyan la preparación y el desarrollo de estas actividades formativas. La convocatoria se dirigió a operadores de universidades de la región y consideró espacios para compartir experiencias, necesidades y dificultades habituales en el manejo del equipamiento.

El programa combinó demostraciones, ejercicios guiados y trabajo por estaciones. La coordinación local estuvo a cargo del centro de la Universidad, mientras que el equipo de Hospitalia fue responsable de la formación.

Preparación de escenarios

Uno de los contenidos centrales fue el uso de SimPad PLUS, dispositivo empleado para controlar los simuladores y configurar escenarios. Los talleres abordaron el reconocimiento de su interfaz, la navegación por sus funciones y el ajuste de parámetros, además de la definición de estados del paciente y su progresión durante una situación clínica simulada.

Estos conocimientos se aplicaron en ejercicios de creación y ajuste de escenarios según distintos objetivos de aprendizaje. El programa también contempló una actividad integradora para preparar una situación de simulación e incorporar una lista de verificación operativa.

La jornada incluyó, además, orientaciones sobre traslado, manipulación y mantenimiento básico de los equipos. Se revisaron puntos de apoyo para su movilización, medidas para prevenir daños, limpieza, almacenamiento y cuidados de la piel y los componentes de los simuladores.

El curso puso el foco en la relación entre la operación técnica y el propósito educativo de estos recursos. Su preparación permite apoyar el trabajo docente y disponer de las condiciones necesarias para que los estudiantes del área de la salud practiquen sus habilidades en entornos simulados, con atención a la seguridad y al trato respetuoso de las personas.

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