
La Carrera de Periodismo de la Sede Santiago continúa fortaleciendo su vínculo con el mundo laboral, evidenciando resultados concretos tras tres años de implementación de su programa de pasantías y prácticas profesionales.
Más de 90 estudiantes han sido parte de estas experiencias, integrándose a medios e instituciones de alto prestigio a nivel nacional, donde han sido reconocidos como un “aporte fundamental”. Este desempeño da cuenta de una formación que no solo prioriza la rigurosidad informativa, sino también la adaptación a los nuevos escenarios del periodismo.
Televisión, prensa escrita, radio y organizaciones públicas y privadas han sido parte de este ecosistema formativo. TVN, Canal 13, Megamedia, Chilevisión, CNN, Emol, ADN y Radio Bío Bío figuran entre los espacios donde los estudiantes han podido aplicar sus conocimientos, junto a instituciones como ANEPE, DIPRES, Soprole, Tanner y Banco de Chile.
Detrás de estos resultados hay una apuesta formativa clara. El director de la carrera, Francisco Sólanich, explica que “la clave está en una formación actualizada, con un plan de estudios que combina asignaturas teóricas —donde se abordan los fundamentos de la profesión— con cursos prácticos orientados al desarrollo de habilidades propias del periodismo”. A esto se suma el uso de un estudio de radio y televisión con estándares similares a los de la industria, lo que permite que los estudiantes enfrenten escenarios reales desde etapas tempranas de su formación.
Esa preparación se refleja directamente en el desempeño de los estudiantes en sus prácticas. Según Sólanich, más allá de su presencia en medios relevantes, “resultan especialmente valiosas las evaluaciones que realizan quienes supervisan sus prácticas profesionales”, ya que permiten validar que la formación está bien orientada y, al mismo tiempo, mantener una lógica de mejora continua frente a los cambios tecnológicos y las nuevas demandas del entorno.
Uno de los indicadores más claros de este éxito es la empleabilidad de sus egresados. Muchos de ellos han sido contratados por las mismas organizaciones donde realizaron sus prácticas, consolidando una transición efectiva entre la formación académica y el ejercicio profesional.