El martes 12 de mayo, el auditorio del edificio 425 de Campus Providencia fue el escenario de una masterclass dirigida a estudiantes de primer año de Ingeniería Civil Informática. En dicha actividad, el Dr. Pablo Torres, académico de nuestra Casa de Estudios, presentó su charla «El futuro que construimos: Robótica, IA e impacto humano», una instancia que combinó reflexión ética, marcos de análisis tecnológico y el rol protagónico de quienes hoy se forman en la disciplina.

La sesión abrió con una pregunta de fondo: ¿quién controla la tecnología que diseñamos? Tomando como punto de partida las leyes de la robótica de Isaac Asimov, el Dr. Torres situó la ética del diseño y los límites del control autónomo como un eje central para cualquier profesional del área. La reflexión no fue histórica, sino urgente: las decisiones que toman los ingenieros de hoy definen los sistemas que operarán de forma autónoma mañana.

Desde ahí, la charla avanzó hacia el presente con el Framework 3C del Foro Económico Mundial, una hoja de ruta para entender la convergencia tecnológica actual. Este modelo ofrece a los estudiantes un lenguaje común para analizar cómo la inteligencia artificial, la robótica y otras tecnologías emergentes se interrelacionan, y qué decisiones estratégicas se desprenden de esa intersección.

El cierre de la clase magistral se enfocó en las personas. El Dr. Torres planteó que, más allá de las herramientas, es el propósito humano el que convierte la tecnología en impacto real. «No dejen que la IA reemplace su capacidad de asombro», señaló el académico. «Úsenla como un amplificador para que su imaginación llegue a lugares que antes eran físicamente inalcanzables», agregó.

Con esa idea como broche, el académico dejó a la audiencia con una invitación concreta: «El futuro no es un destino al que simplemente llegaremos por inercia; es un sistema complejo y hermoso que ustedes están invitados a codificar a partir de hoy mismo.»

Una frase que resume el espíritu de una actividad pensada para recordarles a los futuros ingenieros que la tecnología, sin propósito, es solo código.

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