Con la participación de autoridades universitarias, académicos y familiares, la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Talca, realizó su tradicional Ceremonia de Investidura, instancia que marca un hito fundamental en la formación de sus estudiantes, al simbolizar el paso desde la etapa inicial de estudios hacia el inicio de sus prácticas disciplinares y su vinculación con el mundo laboral.

Durante la ceremonia, los estudiantes recibieron un distintivo que representa el compromiso con su futura labor profesional, en un acto cargado de simbolismo y emoción, donde las familias también fueron testigos del avance académico y personal de los futuros matrones y matronas.

La directora de la carrera de Obstetricia y Puericultura de la sede Talca, Dra. Daniela Andrade, destacó la relevancia de este hito formativo y el profundo sentido vocacional de la profesión, “recuerden que los matrones y matronas llevamos siempre el rojo en el corazón buscando entregar lo mejor a las personas. Esta etapa marca un paso importante, donde los estudiantes dejan atrás el ciclo inicial de ciencias básicas y avanzan hacia temáticas propias del quehacer profesional. Les deseo mucho éxito en este proceso, que sea de gran aprendizaje y que siempre actúen con vocación y humanidad”.

Por su parte, la presidenta del Colegio de Matronas, Bárbara Contreras Muñoz, enfatizó el carácter simbólico y ético de la investidura, “no es sólo un acto protocolar donde reciben un símbolo, es un rito de paso. Al ponerse este uniforme, asumen una identidad profesional y una responsabilidad profunda. La obstetricia es una de las profesiones más antiguas y, a la vez, una de las más vigentes y necesarias. Su labor exige excelencia técnica, pero también empatía, escucha y compromiso con las comunidades”.

En representación del estudiantado, Giselle Valenzuela valoró el inicio de esta nueva etapa formativa. “Hoy damos un paso importante, acercándonos de manera más directa a las personas, a las mujeres, a los recién nacidos y a sus familias. Nuestra vocación implica acompañar procesos fundamentales de la vida, lo que requiere compromiso, respeto y una profunda responsabilidad ética”.

Asimismo, la estudiante destacó el rol de los docentes en su formación integral, “nos han entregado no sólo conocimientos y herramientas clínicas, sino que también nos han formado como personas, guiándonos con el ejemplo, apoyándonos en momentos de dificultad y celebrando nuestros logros”, agregó.

La Ceremonia de Investidura reafirma el compromiso de la Universidad Autónoma de Chile con la formación de profesionales íntegros, preparados para enfrentar los desafíos del sistema de salud y contribuir al bienestar de las personas, familias y comunidades.

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