Con el objetivo de perfeccionar metodologías experimentales y expandir sus redes de colaboración, los estudiantes del Doctorado en Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chile, Valeria Pérez y Felipe Moraga, concretaron una intensiva pasantía en la Universidad Abierta Interamericana (UAI) en Buenos Aires, Argentina.
Entre el 1 y el 10 de febrero de 2026, los investigadores se integraron al laboratorio de neurociencias dirigido por el Dr. Francisco Capani, referente en el estudio de alteraciones por asfixia perinatal. En este entorno de élite, los ingenieros en biotecnología aplicaron ensayos de Western blot (técnica para identificar proteínas específicas), prepararon muestras para inmunofluorescencia y manejaron modelos murinos (ratones y ratas) bajo estrictos estándares bioéticos, logrando un avance fundamental para sus respectivas tesis.
El eje neurodegenerativo y la consolidación técnica
Para Valeria Pérez, originaria de Santiago, esta primera experiencia académica en el extranjero significó fortalecer su autonomía científica y potenció su investigación sobre la relación entre el envejecimiento, la neurodegeneración y la microbiota intestinal, con especial foco en la proteína tau.
“Pude profundizar en técnicas que aportan de manera directa al desarrollo de mi investigación, como la preparación de muestras de cerebro de rata, su análisis mediante microscopía y el procesamiento de distintas regiones cerebrales, como hipocampo y cerebelo, para ensayos de Western blot. Fue muy enriquecedor aprender de forma práctica y detallada cómo se llevan a cabo estos procedimientos experimentales en el laboratorio”, sostiene la joven de 28 años.
Además del rigor técnico, Pérez resalta el aprendizaje en el manejo de modelos experimentales y la proyección del viaje: “Pudimos interiorizarnos en el proceso de extracción del cerebro en conformidad con los principios de bioética y bienestar animal. La pasantía me permitió fortalecer mi confianza y poner en práctica técnicas del doctorado en un entorno de alto nivel, además de interactuar con estudiantes de Latinoamérica y potenciar redes con proyección internacional”.
Microscopía avanzada y el valor de la red científica
Para Felipe Moraga, investigador talquino, la estadía representó una inmersión profunda en el análisis morfológico de vanguardia, centrada en el uso de herramientas de alta resolución que no son de acceso común.
“El laboratorio del Dr. Capani cuenta con infraestructura de alta calidad, como el microscopio electrónico. Además de las clases doctorales sobre esta tecnología, pudimos trabajar en la zona del equipo y entender su funcionamiento en persona, lo cual fue clave para nuestro desarrollo. Siento que hubo un salto de nivel en mis datos. Aprendí protocolos de los que me encontraba alejado y que podré usar a futuro en el área biomédica”, explica el joven de 26 años.
Junto al crecimiento analítico, Moraga destaca la calidad de la mentoría recibida: “Nos recibieron como uno más. El Dr. Capani incluso nos invitó a compartir con su familia, mostrándonos un lado humano que valoramos mucho. Siempre estuvo aconsejándonos a expandir las redes y apoyándonos con información sobre becas. Los avances científicos no se logran solos; somos una comunidad de miles de personas intentando descubrir nuevas respuestas. En lo personal de Argentina me llevo el conocimiento, la cálida bienvenida de su gente, las charlas, la disponibilidad y lo hermoso de la ciudad de Buenos Aires”.