La académica de la Universidad de la República de Uruguay, Ana Claudia Pina, realiza una estadía en la Universidad Autónoma de Chile para avanzar junto al investigador Juan Matos en una propuesta científica que busca desarrollar materiales de bajo costo a partir de residuos de biomasa.

Residuos de hierba mate y lana podrían convertirse en la materia prima de nuevos materiales destinados a remover fármacos y otros contaminantes presentes en el agua. Esa es una de las líneas que investigadores de Uruguay, Chile y Francia buscan desarrollar mediante una colaboración científica que comenzó a tomar forma esta semana en Temuco.

La profesora y doctora Ana Claudia Pina Riveiro, de la Facultad de Química de la Universidad de la República de Uruguay, se encuentra en la Universidad Autónoma de Chile para realizar una estadía en el Grupo de Materiales Sostenibles para la Circularidad (SMAC), perteneciente al Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (IIDS), dirigido por el profesor y doctor Juan Matos Lale.

La visita forma parte de Trampolín 2026, iniciativa orientada a investigadores que se encuentran en las primeras etapas de su trayectoria científica y que permite conformar redes entre instituciones latinoamericanas y grupos franceses. En este caso, la movilidad busca preparar una futura postulación a CLIMAT AmSud 2027, convocatoria internacional enfocada en investigación asociada a los desafíos climáticos.

“Trampolín está dirigido a investigadores que obtuvieron su grado hace no más de cinco años. Permite generar redes, ampliar los horizontes de investigación y vincular a otro país de América Latina con una contraparte francesa”, explicó la Dra. Pina, quien realizó parte importante de su doctorado en Francia.

Biomasa para tratar agua

El proyecto que sustenta esta colaboración se denomina “Adaptación climática frente al estrés hídrico: carbones multifuncionales dopados con nitrógeno a partir de residuos regionales para adsorción y degradación de contaminantes emergentes (ADAPTAH2O)”. La propuesta considera el desarrollo de materiales carbonosos obtenidos a partir de residuos de biomasa local, entre ellos hierba mate y lana, para su aplicación en procesos de tratamiento de agua.

“Estamos trabajando con residuos de biomasa, que constituye mi principal línea de investigación, y sabemos que el profesor Matos cuenta con una extensa trayectoria en esta materia. Esta primera etapa en Chile nos permitirá estructurar el proyecto que esperamos presentar a CLIMAT AmSud 2027, enfocado en la crisis hídrica y en mejorar la calidad del agua destinada al consumo humano, riego u otros usos”, sostuvo la investigadora uruguaya.

El trabajo se distribuirá entre tres nodos científicos. En la Universidad de la República, en Uruguay, se realizará la síntesis de los materiales y los ensayos de adsorción de fármacos; en la Universidad Autónoma de Chile, el grupo liderado por Juan Matos desarrollará los ensayos de fotodegradación; mientras que, en Francia, un equipo del Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS), encabezado por la Dra. Conchi Ania, estudiará procesos de electrodegradación.

“Una vez que el contaminante queda retenido en el material debemos avanzar hacia su degradación. Por eso evaluaremos dos estrategias complementarias: fotodegradación en Chile y electrodegradación en Francia”, precisó Pina.

La investigadora agregó que uno de los propósitos es disponer de soluciones de menor costo frente a contaminantes que persisten incluso después de los tratamientos convencionales. “Queremos obtener materiales capaces de trabajar con fármacos que aparecen recurrentemente en los cuerpos de agua de Chile y Uruguay. La idea es producir adsorbentes utilizando residuos como materia prima, lo que permite reducir costos y, al mismo tiempo, abordar un problema ambiental que no es exclusivo de nuestra región”, detalló.

Contaminantes difíciles de detectar

Para el director del Grupo SMAC, Juan Matos Lale, el desarrollo de nuevas tecnologías responde también a la creciente capacidad para identificar sustancias presentes en concentraciones extremadamente bajas que décadas atrás resultaban difíciles de detectar.

“Hace 30 años los equipos analíticos no tenían la resolución que existe actualmente y muchas de estas moléculas se encontraban por debajo de los límites de detección. Hoy podemos identificarlas y seguir su comportamiento. El desafío es diseñar y modular materiales carbonosos con características específicas, de manera que las moléculas tengan afinidad con el sólido, ingresen en sus poros y puedan quedar retenidas para posteriormente ser degradadas”, explicó.

Durante la estadía, que se extenderá hasta el 6 de octubre, ambos investigadores trabajarán en la formulación científica y técnica de la propuesta internacional, además de definir las responsabilidades de los equipos participantes. La proyección considera consolidar una red de investigación entre Uruguay, Chile y Francia, abrir oportunidades para el intercambio y formación de estudiantes de doctorado y avanzar en un trabajo cuyos resultados finales están contemplados para fines de 2027 o comienzos de 2028.

Compartir en