
En dependencias del Centro de Rehabilitación Infantil del Ejército (CRIE), la Clínica de Atención Psicológica de Providencia (CAPSI) de la Universidad Autónoma de Chile presentó los resultados de su proyecto de Vinculación con el Medio orientado a identificar y prevenir riesgos psicosociales en el personal del centro.
La actividad marcó el cierre formal de una iniciativa que puso el bienestar laboral en el centro del trabajo académico, con estudiantes en práctica de la carrera de Psicología como protagonistas directos del proceso.
La presentación estuvo a cargo del Director del CAPSI de Providencia, Sergio Valdivia Silva, y contó con la participación del personal de atención del CRIE, encabezado por su Subdirector, Teniente Coronel Germán Kaiser, y del Director de Vinculación con el Medio de Sede Santiago, Cristián Olguín. La jornada se enmarca en el Convenio Marco vigente entre la Universidad Autónoma de Chile y el Ejército de Chile, una alianza institucional de larga data que sigue consolidando una relación bidireccional de cooperación en distintas áreas de trabajo.
El CRIE es una institución especializada en la atención de niños, niñas y adolescentes con condiciones neurológicas, motoras y del desarrollo, una labor de alta complejidad que expone a sus aproximadamente 45 funcionarios a una carga emocional significativa, estrés laboral sostenido y riesgo de burnout o agotamiento profesional. Reconocer ese riesgo y actuar sobre él fue precisamente el punto de partida del proyecto de Vinculación con el Medio desarrollado por el CAPSI.
El proyecto se estructuró en tres dimensiones complementarias. La primera fue el diagnóstico: identificar los principales factores de riesgo psicosocial presentes entre los funcionarios del centro, mediante instrumentos validados aplicados bajo supervisión docente. La segunda fue la prevención y el apoyo: ofrecer voluntariamente cuatro sesiones individuales para que los participantes pudieran reconocer señales de agotamiento, aprender a manejar el estrés y desarrollar estrategias concretas de autocuidado.
La tercera fue la formación: permitir que estudiantes de la Universidad Autónoma participaran en un contexto profesional real, conociendo el trabajo interdisciplinario del CRIE y aplicando sus competencias bajo la orientación de docentes de la carrera de Psicología.
Impacto real y aprendizajes para ambas instituciones
Uno de los aspectos más relevantes de este proyecto es que no se limitó a producir un diagnóstico y archivar sus resultados. El cierre incluyó la entrega de información concreta y accionable para que el CRIE pueda tomar decisiones, fortalecer su gestión interna y prevenir problemas que, de no ser atendidos, podrían afectar la salud de sus equipos y, por extensión, la calidad y continuidad de la atención que reciben los pacientes y sus familias.
La bidireccionalidad del proyecto es también un elemento que lo distingue. La Universidad Autónoma aportó conocimientos, instrumentos y capacidades profesionales; el CRIE compartió su experiencia clínica, sus procedimientos y los aprendizajes propios de un centro altamente especializado. Ese intercambio enriqueció la formación de los estudiantes de Psicología y fortaleció los lazos institucionales entre ambas organizaciones, profundizando una relación que va mucho más allá de un convenio formal.
Formación con propósito: estudiantes en contextos reales
Para los estudiantes de la carrera de Psicología que participaron en sus prácticas profesionales a través del CAPSI, este proyecto representó una experiencia de formación difícilmente replicable en el aula. Trabajar con un equipo de salud real, en un contexto institucional de alta especialización, con pacientes pediátricos con condiciones complejas, y bajo la supervisión de docentes con experiencia clínica, es exactamente el tipo de aprendizaje que define el sello formativo de la Universidad Autónoma de Chile.
El cierre del proyecto en el CRIE no es el fin de una relación, sino la consolidación de una alianza que seguirá generando valor para ambas instituciones. En un contexto donde el burnout y el desgaste emocional de los equipos de salud es una realidad documentada y urgente, iniciativas como esta demuestran que la academia tiene un rol concreto y necesario que cumplir más allá de sus aulas.