
Acercar la investigación científica a la formación de pregrado y entregar herramientas que permitan comprender su aporte al ejercicio profesional fueron los principales objetivos de la jornada “¿Por qué investigar y por dónde empezar?”, organizada por la carrera de Medicina de la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco, junto a la Academia Científica de Estudiantes de Medicina.
La actividad reunió a jóvenes de distintas instituciones de educación superior de La Araucanía en torno a un programa orientado a fortalecer una formación médica crítica, colaborativa y vinculada con los desafíos sanitarios del territorio. La instancia planteó que investigar no comienza necesariamente en un laboratorio, sino que puede surgir a partir de una pregunta bien formulada, la revisión de una fuente confiable o la necesidad de comprender con mayor profundidad un problema clínico.
El primer módulo estuvo a cargo del médico cirujano y académico de la Universidad Autónoma de Chile, Roberto Muñoz, quien abordó las motivaciones para investigar y las principales etapas que permiten iniciar un trabajo científico. Posteriormente, Hans Montanares presentó el formato PICOR y distintas estrategias de búsqueda bibliográfica, herramientas utilizadas para estructurar preguntas clínicas y localizar evidencia pertinente.
La académica investigadora María Elena Reyes profundizó en los criterios necesarios para discriminar entre fuentes de información, considerando la calidad, confiabilidad y validez de los antecedentes disponibles. La programación continuó con la exposición de Miguel Yáñez, quien analizó el tránsito desde la generación de conocimiento hasta su incorporación en la práctica clínica.
La dimensión ética y legal de la investigación fue desarrollada nuevamente por Montanares, integrante suplente del Comité Ético Científico de la Universidad, quien explicó los resguardos que deben orientar los estudios realizados en el ámbito de la salud.
El encuentro concluyó con la presentación de Camila Díaz, estudiante de Medicina de la Universidad de La Frontera, quien compartió una experiencia concreta de investigación vinculada con áreas como cirugía, neurociencias, informática médica e investigación biomédica.
La jornada permitió abordar la investigación como una herramienta para respaldar decisiones clínicas, contribuir a la elaboración de protocolos y generar respuestas pertinentes frente a las necesidades de las personas y comunidades de La Araucanía. El desafío planteado fue incorporarla tempranamente en la formación médica, con rigor metodológico, responsabilidad ética y conexión con los problemas reales de salud del territorio.