Con el propósito de acercar a niños a prácticas corporales vinculadas a la identidad y el movimiento, a comienzos de mayo se dio inicio al proyecto de Vinculación con el Medio “Juegos y actividades corporales ancestrales” de la Universidad Autónoma de Chile, orientada a estudiantes de sexto básico del Colegio Congregación Olivos, en Temuco.

La propuesta, liderada por el director de la carrera de Pedagogía en Educación Física, Dr. Roberto Lagos, buscó revitalizar y poner en práctica juegos ancestrales del pueblo mapuche, promoviendo el diálogo intercultural, la actividad física, la inclusión y el trabajo colaborativo en el contexto escolar.

En su desarrollo participaron estudiantes de las carreras de Pedagogía en Educación Física, Pedagogía en Educación Diferencial, Pedagogía en Educación Básica y Periodismo, quienes, desde sus distintas áreas de formación, contribuyen a generar una experiencia pedagógica integral, donde el aprendizaje se construye desde el cuerpo, la cultura y la convivencia.

Durante las jornadas, los escolares conocieron y practicaron juegos como Palikantun, Mamüill Newentu, Maw Millan, Linao, Pillmatun y Komikan, actividades que combinan destreza, estrategia, fuerza, coordinación y cooperación; donde más allá del ejercicio físico, cada dinámica permitió abordar valores como el respeto, la honestidad, la responsabilidad, la resolución pacífica de conflictos y el sentido de comunidad.

Para Karen Acuña, encargada de Vínculo y Cultura, la iniciativa abre una valiosa oportunidad para ampliar la forma en que los estudiantes se relacionan con la actividad física. “Me parece muy significativo que los estudiantes puedan trabajar el movimiento desde otras áreas que no siempre se abordan directamente en la asignatura, vinculándolo con la interculturalidad. Que los niños puedan acercarse y empaparse de nuestra cultura es algo profundamente importante”, comentó.

En la misma línea, Valery Garabito, estudiante de Pedagogía en Educación Diferencial, destacó el valor formativo de esta experiencia tanto para los escolares como para los futuros profesionales. “Es una instancia de aprendizaje mutuo, tanto para ellos como para nosotros, porque permite integrarse y conocer más sobre la cultura mapuche desde una experiencia concreta, participativa y cercana”, afirmó.

El proyecto contempló seis jornadas de dos horas, concebidas como un espacio de co-enseñanza entre estudiantes universitarios, docentes y escolares. A través de esta metodología, la tradición cultural se transforma en una herramienta pedagógica viva, capaz de fortalecer habilidades motrices, cognitivas y socioemocionales, al mismo tiempo que promueve el respeto por las prácticas ancestrales presentes en el territorio de La Araucanía.

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