
Con el objetivo de fortalecer la conciencia ambiental y promover espacios de bienestar entre sus estudiantes, la Universidad Autónoma de Chile desarrolló el taller “Huerto Urbano y Pausa Verde”, una iniciativa impulsada desde el área de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Universitaria de la Dirección de Vinculación con el Medio.
La actividad fue diseñada especialmente para la comunidad estudiantil, integrando dos pilares fundamentales para la vida universitaria: la sostenibilidad y el autocuidado. A través de una experiencia teórico-práctica, los participantes pudieron adquirir conocimientos sobre la creación de huertos en contextos urbanos, el uso de sustratos, la siembra y el valor de producir alimentos de manera más consciente y saludable.
La Coordinadora de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Universitaria, Loreto Contreras, explicó que el taller busca ir más allá de la enseñanza técnica asociada al cultivo de verduras. “Creamos el taller de Huerto Urbano y Pausa Verde especialmente pensando en los estudiantes, conectando dos pilares fundamentales: sostenibilidad y autocuidado. Es importante porque no sólo enseña a sembrar verduras, también siembra conciencia”, señaló.
Asimismo, Contreras destacó que esta instancia entrega herramientas concretas para que los estudiantes puedan producir sus propios alimentos, con mayor valor nutricional, reducir desperdicios y generar ahorros a corto plazo. Junto con ello, subrayó el impacto emocional de la actividad, al ofrecer un espacio de pausa, satisfacción personal y reducción del estrés, especialmente relevante en una etapa intensa como la vida universitaria.
Uno de los participantes fue Cristian Alonso, estudiante de Arquitectura, quien valoró positivamente la experiencia y su aporte a la formación integral. “El taller me pareció un muy buen espacio para poder compartir y aprender nuevos conocimientos. Por mi carrera me llamó mucho la atención, porque se trata de huertos en un espacio urbano sustentable. Como arquitecto, aprender todas estas cosas me sirve para desarrollarme como persona y poder expandirme a más áreas”, comentó.
El estudiante también destacó el equilibrio entre teoría y práctica desarrollado durante la jornada. “Se hizo una parte práctica donde tuvimos que plantar, hacer sustrato y demás, lo cual fue muy enriquecedor. Y en la parte teórica aprendimos muchos conocimientos nuevos, que son difíciles de adquirir por otros medios. Espero sinceramente que instancias así se repitan en la universidad”, agregó.
Con este tipo de actividades, la Universidad Autónoma de Chile reafirma su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, promoviendo prácticas sostenibles, hábitos de vida saludable y espacios que contribuyan al bienestar emocional de la comunidad universitaria.