
• Los jóvenes participaron durante una semana en trabajos de mejoramiento en la Escuela Padre Marcelino Huichamil, ubicada en la comuna de Cunco, a través de pintura, reparación y mejoramiento de los espacios educativos.
Más de 20 estudiantes de la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco, destinaron parte de sus vacaciones para participar en una nueva versión de los Voluntariados de Invierno, iniciativa organizada por la dirección de ExperienciaUA y orientada a fortalecer la formación integral, el compromiso social y el vínculo con las comunidades.
Este año, la actividad se desarrolló durante una semana en la Escuela Padre Marcelino Huichamil, establecimiento ubicado en la localidad de Los Laureles, comuna de Cunco, donde jóvenes de diversas carreras realizaron labores de pintura, reparación y mejoramiento de espacios educativos, además de compartir una experiencia de convivencia, colaboración y aprendizaje comunitario.
El vicerrector de la sede Temuco, Emilio Guerra, valoró el trabajo desarrollado junto a la comunidad educativa de Los Laureles, destacando la participación de estudiantes que, de manera voluntaria, decidieron destinar parte de sus vacaciones para colaborar con la escuela, perteneciente a la Fundación Magisterio de La Araucanía.
“Estamos muy contentos de acompañar esta experiencia junto a un grupo importante de estudiantes que decidió venir a colaborar con esta comunidad. Realizaron trabajos de pintura y reparación de instalaciones, pero más allá de esas labores, el voluntariado permitió fortalecer la convivencia entre jóvenes de distintas carreras, generar espacios de diálogo y desarrollar habilidades que serán fundamentales para su futuro profesional. Queremos que sean excelentes profesionales, buenas personas y ciudadanos cívicamente responsables”, expresó.
Para Juan Carlos Marchant, director de ExperienciaUA Temuco, el voluntariado constituye también un espacio formativo que trasciende la intervención material. “Ser parte de esta experiencia implica aprendizajes que se van haciendo visibles con el paso de los días: solidaridad, liderazgo, trabajo en equipo, cohesión y colaboración con la sociedad. En este caso, ese trabajo mancomunado se expresó en el vínculo directo con el establecimiento educacional y su comunidad”, sostuvo.
La experiencia también fue valorada por los propios estudiantes, quienes destacaron el impacto humano y formativo de la iniciativa. Martina Muñoz, estudiante de Periodismo, participó por segunda vez en un voluntariado universitario y relevó el sentido de pertenencia que la motiva a sumarse a estas actividades. “He participado en distintas iniciativas de la Universidad porque valoro profundamente las oportunidades que nos entrega. Lo que más destaco de estos voluntariados es que, mientras la Universidad nos forma profesionalmente, estas experiencias refuerzan nuestro sentido de servicio hacia otras personas”, dijo.
Asimismo, Sendy Tapia, estudiante de Ingeniería Comercial, calificó la actividad como una experiencia transformadora. “Fue trascendental en mi vida. Antes de participar era una persona más tímida, y esta experiencia me permitió conectar con personas increíbles y desarrollar habilidades que no sabía que tenía”, comentó.
La estudiante agregó que el trabajo junto a jóvenes de otras disciplinas enriqueció aún más el proceso. “Compartir con personas de distintas carreras permite mirar la realidad desde diferentes puntos de vista. Desde mi área, comprendí que todos venimos de contextos distintos y que cada pequeño aporte, desde lo que uno estudia, puede marcar una diferencia”, añadió.
Compromiso en acción
La iniciativa formó parte de la octava versión de los voluntariados de la Universidad Autónoma de Chile, que convocó a estudiantes de las sedes de Santiago, Talca y Temuco para contribuir al mejoramiento de tres escuelas del país.
Ignacio Osorio, director corporativo de Desarrollo Estudiantil, destacó el compromiso demostrado por los participantes. “Estamos muy contentos de vivir nuestra octava versión de los voluntariados de la Universidad, instancia en la que estudiantes de Santiago, Talca y Temuco destinaron una semana de sus vacaciones de invierno para contribuir al mejoramiento de tres escuelas del país. A través de ExperienciaUA, buscamos complementar su formación curricular, potenciar sus talentos y capacidades, y despertar su vocación de servicio para ponerla al servicio de los demás”, enfatizó.
Más allá de las mejoras realizadas en los establecimientos de Santiago, Talca y Temuco, la experiencia permitió a los estudiantes encontrarse con una comunidad, compartir con futuros profesionales de otras áreas y comprender que el aprendizaje también ocurre cuando se trabaja junto a otros y con un propósito común.