La Universidad Autónoma de Chile acogió la Ceremonia de Reconocimiento 2026 del Programa Huella Chile, iniciativa del Ministerio del Medio Ambiente que distingue a organizaciones que avanzan en la cuantificación, gestión y reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero. La actividad reunió a representantes de más de 500 empresas y organizaciones que durante el año obtuvieron distintos reconocimientos del programa.

En la jornada, la Universidad recibió dos reconocimientos: el Sello de Cuantificación Organizacional, por quinto año consecutivo, y el Sello de Cuantificación de Evento por “Territorio en Diálogo: Desafíos y oportunidades en I+D+i”. Este segundo reconocimiento destaca el trabajo realizado para medir la huella de carbono asociada a esta actividad y representa un nuevo avance en la incorporación de criterios de sostenibilidad en la gestión institucional.

La ceremonia contó con la participación de la Ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, quien destacó el rol que cumplen las universidades en la promoción de estos desafíos. “La Universidad Autónoma de Chile está muy bien, ha tenido bastantes avances en este tema y esperamos que siga en ese camino. Estamos muy agradecidos de que nos abra sus puertas para poder tener estos espacios de encuentro y discusión. Que las instituciones de educación superior se vayan sumando a esto permite ir aterrizando los desafíos que nos hemos ido poniendo como país”.

La ministra relevó además la importancia de la colaboración entre los distintos actores para avanzar en materia de sostenibilidad. “El Estado tiene que dar las herramientas y habilitar el marco regulatorio, pero cuando los privados y las universidades se suman y ponen en práctica esto, permiten también concretar los esfuerzos de política pública”.

Para la Vicerrectora de Vinculación con el Medio, Paulina Hidalgo, este reconocimiento representa un importante logro para la Universidad. “Este sello nos desafía a seguir avanzando, porque nos permite mirar dónde estamos hoy, pero, sobre todo, preguntarnos dónde queremos llegar y qué tenemos que hacer para seguir avanzando y alcanzar el sello de excelencia”.

En esta línea, destacó que el compromiso con la sostenibilidad no se limita a incorporarlo como parte de la formación de los estudiantes, sino que también implica que la propia institución sea capaz de dar el ejemplo a través de sus decisiones y acciones. “Es muy importante el ejemplo de la institución: que nuestros estudiantes vean que estamos preocupados por estos temas, que avanzamos, que tomamos decisiones y que asumimos estos desafíos como parte de nuestros propósitos, en línea también con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)”.

Desde el equipo de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Universitaria, su coordinadora, Lispeth Cofré, explicó que el Sello de Cuantificación Organizacional es resultado de un trabajo transversal desarrollado junto a las sedes de Santiago, Talca y Temuco. “Cuantificar las huellas de carbono es el primer paso para cualquier otro tipo de decisión que va en el ámbito de la descarbonización. el trabajo desarrollado desde 2023 para organizar y dar trazabilidad a los datos necesarios para identificar las principales fuentes de emisión de la Universidad y avanzar en su gestión”.

El Coordinador del Programa Huella Chile, Arturo Espinosa, destacó el crecimiento sostenido de la iniciativa y el rol que han asumido organizaciones como la Universidad Autónoma de Chile. “Esta convocatoria, que reúne a más de 500 empresas y organizaciones, refleja un crecimiento sostenido del interés de distintos sectores por avanzar en la gestión de sus emisiones. La Autónoma ha sido una aliada en dos sentidos: ha avanzado con los sellos del programa Huella Chile, tanto a nivel corporativo como de eventos, y también ha dispuesto sus espacios para que podamos desarrollar capacidades con la ciudadanía, realizar talleres y seguir difundiendo lo que significa medir y gestionar nuestra huella”.

La realización de esta ceremonia en la Universidad Autónoma de Chile refuerza, además, su compromiso con la vinculación y el trabajo colaborativo entre el sector público, privado y académico, generando espacios para compartir experiencias y avanzar en torno a desafíos comunes. De esta manera, la Universidad continúa fortaleciendo la incorporación de criterios de sostenibilidad en su gestión y promoviendo una cultura institucional que contribuya a los desafíos que el país enfrenta en materia de cambio climático.

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