
La Universidad Autónoma de Chile suscribió un convenio de colaboración con la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), de Ecuador, con el objetivo de fortalecer los vínculos académicos, científicos y de investigación entre ambas casas de estudio, poniendo especial énfasis en las áreas de bioquímica y farmacia.
El acuerdo, firmado por el Rector de la Universidad Autónoma de Chile, Dr. Teodoro Ribera, y el Rector de la UTPL, Ph.D. Santiago Acosta, contempla movilidad de estudiantes y académicos, desarrollo de investigaciones conjuntas, programas de doble certificación, entre otras líneas de trabajo.
El origen de esta alianza se remonta a la relación establecida entre la Maestría en Farmacia Asistencial y Atención Farmacéutica de la UTPL y la carrera de Química y Farmacia de la Sede Temuco de la Autónoma. Así lo relató María Magdalena Pérez, Directora de la carrera de Química y Farmacia en dicha sede, quien participó como académica de esa maestría en Ecuador.
La Directora Pérez, comentó su experiencia, que incluyó una semana de actividades académicas presenciales en Ecuador durante el verano de 2026, permitió identificar múltiples áreas de interés común y proyectar una colaboración institucional de largo plazo.
«Este convenio nos permitirá transformar una experiencia académica inicial en oportunidades concretas para nuestros estudiantes y académicos, mediante clases espejo, actividades de colaboración virtual internacional, movilidad e investigación conjunta. Su principal valor es que incorpora una dimensión internacional e intercultural en la formación, permitiendo conocer otras realidades, intercambiar experiencias y fortalecer las competencias profesionales desde una perspectiva más amplia y global».
Desde la Dirección de Relaciones Internacionales de la Autónoma, Camila Bravo enmarcó este convenio dentro de la política de internacionalización de la universidad. “Este convenio representa un paso importante para consolidar la colaboración Sur-Sur, promoviendo la investigación conjunta, la movilidad de estudiantes y académicos, y el desarrollo de programas académicos que fortalezcan especialmente el área de Bioquímica y Farmacia, pero también con miras a ampliar estas oportunidades a otras disciplinas de interés común”.
El acuerdo tiene una vigencia de cinco años a partir de su firma y contempla, entre sus principales líneas de acción, el intercambio de estudiantes y académicos, el desarrollo de investigaciones y publicaciones conjuntas, y programas educativos con doble certificación.