La Universidad Autónoma de Chile y la Universidad Estadual Paulista (UNESP) de Brasil continúan su colaboración científica de alto nivel, desarrollando nanomateriales avanzados destinados a la limpieza de aguas y la producción de hidrógeno verde, luego de adjudicarse un ambicioso proyecto bilateral liderado por el investigador del Instituto Iberoamericano de Desarrollo Sostenible (IIDS), Dr. Juan Matos, que comenzará su ejecución en abril de 2026 hasta el 2028.

El proyecto, titulado Heteroestructuras de niobato de sodio y bismuto para la remediación ambiental y la generación de energía verde, se centra en la creación de «nanoarquitecturas», estructuras tan pequeñas que son invisibles al ojo humano, diseñadas para limpiar el medio ambiente y generar energías limpias, como el hidrógeno verde. Lo que hace a esta colaboración algo excepcional es el acceso que tendrán los científicos de la Universidad Autónoma al acelerador de partículas de Campinas, en Brasil.

Este dispositivo, uno de los más avanzados del mundo, utiliza luz de alta energía para observar la materia a una escala minúscula. El uso de esta tecnología sitúa a nuestra casa de estudios en un nivel privilegiado dentro del país, permitiendo realizar experimentos de caracterización física del «mundo nano» con una precisión que pocas instituciones en el mundo pueden alcanzar.

Este proyecto es financiado por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP) y nace de la colaboración entre ambas universidades, que se originó hace 5 años con la firma de un convenio de cooperación. “El impacto inmediato es consolidar la colaboración entre las dos universidades, pero en términos prácticos implica desarrollar investigación de punta en nanomateriales con actividad fotónica”, explica el Dr. Matos.

Ciencia para un futuro sostenible

El trabajo conjunto busca desarrollar materiales que, al recibir luz (solar o artificial), puedan acelerar reacciones químicas útiles, un proceso llamado fotocatálisis. Estos nuevos materiales están compuestos por elementos como el niobato de sodio y el bismuto, combinados de una forma especial para que sean más eficientes y económicos. Las aplicaciones prácticas de este estudio son directas:

Remediación ambiental: Eliminar contaminantes del agua, como restos de fármacos o colorantes industriales.

Energía verde: Producir hidrógeno a partir del agua, lo que sirve como combustible limpio que no contamina el aire.

Intercambio de talento

Más allá de los laboratorios, el convenio establece un sólido programa de intercambio estudiantil. Investigadores y estudiantes de la Universidad Autónoma podrán viajar a Brasil para capacitarse en técnicas de vanguardia, mientras que estudiantes brasileños vendrán a Chile para trabajar en los sistemas de reacción solar que lidera el Dr. Matos.

Esta alianza no solo fortalece la capacidad científica de la región, sino que asegura que la próxima generación de científicos chilenos esté entrenada en el uso de las herramientas tecnológicas más potentes del planeta.

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