El conversatorio “Los desafíos de la educación en un mundo en constante cambio” reunió en Galvarino a distintos actores del sistema educativo para analizar cómo la inteligencia artificial, la desinformación digital y los cambios culturales inciden en la enseñanza. La actividad, impulsada por la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, también abordó los desafíos de salud mental presentes en las comunidades educativas.

La jornada reunió a seis grupos de participantes: docentes, directivos de establecimientos educacionales, escolares, estudiantes universitarios de carreras de educación, académicos y representantes de las familias. Mediante una metodología participativa, compartieron experiencias, identificaron problemas y elaboraron propuestas desde sus respectivos ámbitos.

“La educación nos desafía a mirar más allá de los contenidos y preguntarnos qué necesitan realmente nuestros estudiantes para aprender, desarrollarse y participar en la sociedad. Para avanzar, es fundamental escuchar a quienes viven la educación desde distintos roles y construir respuestas que pongan en el centro a las personas, sus contextos y sus necesidades”, sostuvo Marioli Zúñiga, directora de la carrera de Pedagogía en Educación Parvularia.

Aprendizaje y contexto

Entre los ejes de la conversación estuvieron la motivación estudiantil, la inclusión, la convivencia escolar y el desarrollo del pensamiento crítico. Los participantes analizaron la necesidad de vincular los aprendizajes con la realidad de los estudiantes, considerando la diversidad de necesidades de cada comunidad y los cambios en las formas de acceder a la información.

El creador de la iniciativa, Hernán Martínez, Secretario de Estudios de la carrera de Pedagogía en Educación Diferencial, destacó la importancia de reunir las perspectivas de docentes, estudiantes, directivos y familias.

“Esta iniciativa nace de la necesidad de abrir una conversación real sobre lo que está ocurriendo en la educación y sobre las respuestas que necesitamos construir frente a los desafíos actuales. No basta con identificar los problemas desde una sola mirada; debemos escuchar a la comunidad educativa y familias para comprender sus experiencias y avanzar hacia propuestas que permitan transformar la manera en que enseñamos y aprendemos”, resaltó.

Los representantes de establecimientos educacionales incorporaron al análisis las experiencias cotidianas de sus comunidades. Verónica Cerda, encargada de la Escuela Pangueco de Galvarino, comentó que los cambios deben responder a las características y necesidades de cada establecimiento educacional.

“Las escuelas vivimos diariamente desafíos que requieren respuestas pertinentes a nuestra realidad. Por eso, estos espacios son tan importantes, nos permiten compartir experiencias, escuchar otras miradas y comprender que la transformación educativa no se construye de manera aislada”, dijo.

En el cierre, los participantes compartieron sus reflexiones y propuestas, y destacaron la importancia del trabajo interdisciplinario y de la colaboración entre escuelas, universidad y familias para abordar los desafíos analizados.

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