La Universidad Autónoma de Chile estuvo presente en la 16ª Conferencia Internacional sobre Analítica del Aprendizaje y Conocimiento (LAK26), realizada en Bergen, Noruega. La instancia reunió a investigadores y especialistas de distintos países para abordar cómo el uso de datos, la tecnología y la inteligencia artificial pueden contribuir a comprender y mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje.
La participación del Director de Docencia de Pregrado, Dr. Gustavo Pavez y la Directora de DOCENTIA, Dra. Patricia Ibáñez, permitió conocer experiencias internacionales y recoger aprendizajes que se vinculan directamente con los desafíos que enfrenta la Universidad en materia de innovación y desarrollo docente.
Uno de los principales planteamientos surgidos de la conferencia es que disponer de datos no es suficiente: el desafío está en transformarlos en información útil y, especialmente, en decisiones oportunas.
El Director comentó que “El congreso nos confirmó que la tarea estratégica es instalar capacidades institucionales que nos permitan transformar los datos en decisiones docentes oportunas, detectar a tiempo brechas de aprendizaje y en función de estas ofrecer a nuestros estudiantes rutas adaptativas que les permitan lograr su perfil de egreso”.
Esta mirada se relaciona con el trabajo que desarrolla la Universidad para fortalecer el vínculo entre evaluación, información, formación y mejora docente. En este ámbito, los resultados de la Evaluación Docente pueden contribuir a identificar fortalezas y oportunidades de desarrollo y vincularlas con acciones concretas de formación, avanzando hacia una oferta cada vez más pertinente a las necesidades de los académicos.
Para avanzar en esta dirección, es necesario fortalecer estas capacidades para interpretar los datos y traducirlos en decisiones pedagógicas. Esto implica que académicos, directores de carrera y equipos directivos puedan utilizar la información de acuerdo con sus distintas responsabilidades, considerando también aspectos de gobernanza y ética en el uso de los datos.
El valor de este enfoque está en la posibilidad de actuar a tiempo. Contar con información durante el desarrollo de una asignatura puede permitir ajustar estrategias, reforzar contenidos, mejorar la retroalimentación o identificar estudiantes que requieren mayor acompañamiento.
A partir de los aprendizajes recogidos en Bergen, el desafío es avanzar hacia un ecosistema institucional que integre evaluación, formación, analítica e inteligencia artificial al servicio de la mejora docente. El objetivo es acortar la distancia entre la información y la acción pedagógica, pasando de una lógica de medir y reportar a una cultura capaz de observar, comprender, decidir, actuar y volver a evaluar, poniendo los datos al servicio de una mejor experiencia de aprendizaje para los estudiantes.