
Teatro chileno. El jueves 20 de agosto, el Auditorio de Campus Providencia se llenó hasta la última butaca para recibir a «Felices los 3«, la comedia protagonizada por Patricio Torres, Francesca Cigna y Juan Pablo Sáez que hizo reír sin parar a una audiencia que llegó a vivir una experiencia que se salió completamente de la rutina. La noche fue exactamente eso: teatro nacional en su mejor versión, risas genuinas, momentos reconocibles y una sala que vibró de principio a fin.
La obra forma parte del Ciclo de Teatro que la Universidad Autónoma de Chile ofrece a su comunidad y al público general, una iniciativa que consolida a la institución como un espacio abierto a la cultura, el arte y el espectáculo. Y como si la experiencia en sí no fuera suficiente razón para aplaudir, la recaudación íntegra de las entradas fue donada a la Corporación Ser, sumando a la magia de la noche un propósito solidario que la hace aún más significativa.
Teatro chileno, humor real y una sala completamente llena
«Felices los 3» no es una comedia que necesite grandes artificios para funcionar. Su fuerza está en lo cotidiano: las aplicaciones de citas, las redes sociales, la tecnología que lo transforma todo, y personas que aprendieron a relacionarse de una forma y deben adaptarse a otra completamente distinta. Esa es la premisa del montaje, y en manos de este elenco, el resultado es una comedia ágil, inteligente y enormemente disfrutable.
La obra aborda desde el humor cómo han cambiado las relaciones de pareja y hasta la manera de buscar trabajo con la irrupción del mundo digital. Situaciones reconocibles que desatan carcajadas justamente porque el público se ve reflejado en ellas. Y eso es exactamente lo que ocurrió en el auditorio: la gente rio, se reconoció y disfrutó del teatro chileno con la complicidad que solo genera una buena comedia bien ejecutada.
Una donación que multiplica el valor de la experiencia
Más allá del espectáculo, la noche tuvo un componente que le da una dimensión adicional a todo el ciclo. La recaudación de las entradas fue destinada íntegramente a la Corporación Ser, organización que trabaja con personas en situación de vulnerabilidad y que agradece profundamente este tipo de gestos institucionales.
Que la Universidad Autónoma no solo abra sus espacios al arte, sino que además use esos espacios para apoyar a quienes más lo necesitan, habla de una forma de entender la responsabilidad social que va más allá del discurso. Es cultura con propósito. Es teatro chileno al servicio de la comunidad en el sentido más amplio y concreto de la expresión.
La alianza entre el arte, la institución educativa y las organizaciones sociales es exactamente el tipo de ecosistema que debería existir más seguido. Y la Autónoma está construyéndolo función a función.
El ciclo continúa: pronto viene más teatro
Esta no fue la última oportunidad de disfrutar del Ciclo de Teatro en Campus Providencia. Pronto se viene una nueva función, con otra propuesta que seguirá la misma lógica: acercar el arte y el espectáculo a la comunidad universitaria y al público general, en un espacio cómodo, accesible y con un propósito que trasciende el entretenimiento.
Si te perdiste «Felices los 3», ya tienes un motivo más para estar atento a la próxima fecha. Y si estuviste esa noche en el auditorio, sabes perfectamente de qué hablamos cuando decimos que fue una de esas noches que vale la pena repetir.