
Ana María Jiménez, de la Dirección de Administración y Finanzas del Campus El Llano Subercaseaux, no quiso perderse el Taller de Customización de Ropa, una de las actividades del Mes de la Sustentabilidad en la Universidad Autónoma de Chile en Santiago. “Tengo habilidades para eso y me encanta participar en todo lo que implique creatividad”, explica.
El taller, organizado por el área de Sostenibilidad y Responsabilidad Social Universitaria de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio, estuvo dirigido a estudiantes y colaboradores. Su objetivo fue enseñar a los asistentes a modificar o decorar una prenda para adaptarla al gusto de cada persona usando bordados, parches e incluso combinar prendas distintas para crear una nueva. Así, la ropa se convierte en una forma de expresar el estilo personal.
Una segunda vida para la ropa
“Hoy mezclamos los bordados y la creatividad. Es muy lindo”, dice Ana María. Para ella, el valor está en las prendas que ya iban camino a la basura. “Hay ropa que un día vas a desechar, pero todavía le queda un poco más de vida. En este taller hubo muchas ganas de transformar algo que tenías desechado en algo que va a servir”.
Esa es la idea de fondo de la actividad: reducir el impacto ambiental de la industria de la ropa. Customizar también permite renovar el guardarropa sin necesidad de gastar en prendas nuevas, un beneficio que se suma al cuidado del medioambiente. Es una acción concreta y cotidiana que cualquier persona puede replicar con su propio guardarropa.
Un espacio para relajarse y compartir
Para Ana María, estas instancias también son una pausa en el día a día, un momento para cambiar de ritmo. “Lo hemos tomado como una técnica para relajarse, distraerse por unos momentos”.
“Mucha gente cree que no tiene ninguna habilidad para el bordado o el tejido. Al participar, descubre que sí la tiene, y eso es muy gratificante. Es como descubrirte, y descubrir un espacio muy valioso donde se puede compartir”.