
La Dirección de ExperienciaUA de Sede Santiago realizó la Ceremonia de Selecciones Deportivas 2026 en el Auditorio de Campus Providencia, una instancia que reunió a más de 220 estudiantes deportistas junto a las máximas autoridades de nuestra Universidad.
El Vicerrector de Sede Santiago, Francisco Baghetti Díaz, encabezó la jornada en una actividad que combinó reconocimiento institucional, entrega de equipamiento oficial y un conversatorio estelar con uno de los grandes ídolos del deporte chileno: el ex tenista Fernando González.
La ceremonia tuvo como propósito reconocer el compromiso que asumen cada año los estudiantes deportistas de la Autónoma al representar los colores de la universidad. Compatibilizar una carrera universitaria con entrenamientos, viajes y competencias no es tarea sencilla, y la institución lo sabe. Por eso, esta instancia no fue un trámite protocolar, sino una celebración genuina de quienes lo hacen posible todos los días.
Hoy, la Sede Santiago cuenta con 11 selecciones deportivas activas y más de 220 estudiantes que entrenan, compiten y estudian en paralelo. Ese número no es menor: habla de una cultura deportiva que ha crecido con fuerza y que este año alcanza un nuevo hito.
Cuatro de las selecciones deportivas de la Sede clasificaron para competir en la Serie de Honor de la Liga Deportiva de Educación Superior (LDES), la categoría más exigente del deporte universitario en Chile. Es un logro que refleja años de trabajo, constancia y la decisión institucional de apostar en serio por el deporte como parte de la experiencia universitaria.
Durante la ceremonia, cada deportista recibió el polerón oficial de su selección, un momento simple pero cargado de significado. Ponerse esa prenda es asumir una responsabilidad: la de representar a la Autónoma con esfuerzo, respeto y orgullo dentro y fuera de la cancha.
Fernando González: esfuerzo, carácter y la mente como el músculo más importante
El broche de oro de la jornada fue el conversatorio con Fernando González, moderado por el Director de ExperienciaUA, Cristian Cifuentes. El ex tenista profesional habló con honestidad y cercanía sobre su trayectoria, sus victorias y los momentos más duros de su carrera.
Cifuentes, al abrir el espacio de conversación, destacó el valor de este tipo de encuentros: «Poder sentarse frente a alguien que vivió en carne propia lo que significa representar a Chile bajo presión máxima, con el mundo mirando, es una oportunidad única para nuestros estudiantes. No hay libro ni clase que pueda reemplazar esa experiencia. Por eso hacemos esto.»
Fernando González no necesita presentación larga. Ex número 5 del ranking ATP, finalista del Abierto de Australia, ganador de tres medallas olímpicas para Chile y protagonista de páginas memorables en la Copa Davis. Pero más allá de los títulos, lo que González transmitió en el auditorio fue otra cosa: la realidad detrás de esos logros.
Habló de las derrotas que duelen más que las victorias alegran. De los partidos jugados con el público completamente en contra y de cómo eso puede destruirte o fortalecerte, según lo que hayas construido mentalmente. Habló del sacrificio silencioso, el que no sale en los diarios, y de la disciplina como un hábito que no se negocia.
Para los estudiantes deportistas presentes, escuchar eso de alguien que lo vivió no fue inspiración de cartón. Fue algo concreto, cercano y aplicable. Porque el desafío de compatibilizar estudios y deporte, aunque en otra escala, tiene la misma estructura que el de González: disciplina diaria, gestión de la presión y la convicción de que el esfuerzo tiene sentido.
El deporte universitario como parte de la formación integral
La Ceremonia de Selecciones Deportivas de la Autónoma no es solo una foto bonita al inicio de temporada. Es una declaración de principios sobre qué tipo de profesionales quiere formar la institución.
Un estudiante que compite, que pierde, que se levanta y vuelve a entrenar, desarrolla competencias que ninguna sala de clases puede garantizar por sí sola: tolerancia a la frustración, trabajo en equipo, liderazgo bajo presión y capacidad de representar a algo más grande que uno mismo.