
La iniciativa de la carrera de Psicología de la Universidad Autónoma de Chile desarrolló cinco talleres con usuarias del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena, combinando acompañamiento emocional y formación de estudiantes en contextos reales.
Con un encuentro realizado en la Universidad Autónoma de Chile, finalizó la tercera versión del proyecto Check, iniciativa de la carrera de Psicología orientada al acompañamiento de mujeres diagnosticadas con cáncer y usuarias del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena (HHHA) de Temuco.
Para Sebastián Durán, docente de Psicología y responsable del proyecto, este ciclo permitió observar nuevamente el aporte que puede generar un espacio de acompañamiento durante un proceso oncológico.
“Esta versión nos llena de satisfacción porque hemos visto cómo una experiencia de este tipo puede contribuir al bienestar de las participantes. Se genera un espacio de acompañamiento y vinculación que les permite mirar más allá de la enfermedad, conectarse con emociones positivas y recuperar dimensiones de sus vidas relacionadas con el sentido, los vínculos y sus propios proyectos”, explicó.
Durán manifestó además su disposición a continuar con una cuarta versión y destacó la articulación que ha permitido sostener la iniciativa. “Nos gustaría seguir desarrollando este trabajo. Ha sido fundamental el apoyo de Vinculación con el Medio (VcM), del Departamento de Humanización del hospital, que facilita el vínculo con las usuarias, y de la carrera de Psicología, desde donde se implementan los talleres”, agregó.
Antes de comenzar las intervenciones, 12 estudiantes participaron en reuniones de formación sobre Psicología Positiva, el modelo de doble continuo y PERMA, enfoque que aborda el bienestar a través de emociones positivas, compromiso, relaciones significativas, sentido de vida y logros personales.
Formación en contexto real
La preparación también contempló competencias necesarias para el trabajo directo con las participantes, entre ellas escucha activa, contención emocional, manejo grupal, trabajo colaborativo y flexibilidad para adaptar las sesiones a las necesidades que surgieran durante el proceso.
Para Perla Arratia, estudiante de Psicología e interna en el HHHA, Check significó la posibilidad de aplicar aprendizajes adquiridos durante sus años de formación. “Había conocido el proyecto en versiones anteriores, pero esta vez tuve la oportunidad de participar porque estoy realizando mi internado en el hospital. Fue una experiencia muy significativa, porque pudimos poner en práctica habilidades desarrolladas durante la carrera y observar directamente el efecto que pueden tener en las personas que participan de estos talleres”, comentó.
La experiencia permitió a los estudiantes asumir tareas de planificación, coordinación y ejecución de las sesiones, trasladando conocimientos disciplinares a un escenario clínico y comunitario que exige preparación técnica, escucha y capacidad de adaptación.
Desde la perspectiva de las usuarias, Mónica Erices, residente del sector Fundo El Carmen de Temuco, destacó especialmente los vínculos construidos durante las jornadas. “Fue una experiencia muy enriquecedora porque se formó un grupo cercano, donde pudimos conversar, reírnos y sentirnos seguras. Aprendimos también a tratarnos con más cariño, comprender mejor lo que estábamos viviendo y sentirnos más valoradas”, sinceró.
Erices relevó además la importancia del acompañamiento emocional frente al diagnóstico y tratamiento. “La enfermedad ocupa muchos espacios de la vida y necesitábamos apoyo, escucha y un lugar donde sentirnos comprendidas. No existen tantas instancias de este tipo y, por eso, esperamos que puedan continuar, porque el apoyo emocional es fundamental”, afirmó.
Vinculación con el entorno
El proyecto es financiado con fondos de VcM de la Universidad Autónoma de Chile y se desarrolla en coordinación con los departamentos de Humanización y Oncología Adulto del Hospital Dr. Hernán Henríquez Aravena. Esta tercera versión contempló cinco encuentros destinados a trabajar el bienestar emocional, las redes de apoyo y los recursos personales de las participantes.
Para Humberto Salas, Director Corporativo de Vinculación con el Medio de la casa de estudios, la iniciativa permite conectar las capacidades académicas con necesidades concretas del entorno. “Check refleja el sentido que buscamos dar a la vinculación: proyectos que aportan a las comunidades y que, al mismo tiempo, enriquecen la formación de nuestros estudiantes. El objetivo es que el conocimiento universitario pueda traducirse en experiencias que respondan a necesidades reales de las personas y las comunidades”, remarcó.
Esta experiencia de acompañamiento cerró así un proceso que combinó preparación académica, formación práctica y acompañamiento emocional, articulando el trabajo de la Universidad con el hospital y sus usuarias en torno a una dimensión que adquiere especial relevancia durante un proceso oncológico: el bienestar psicológico.