La Dirección Corporativa de Gestión de Personas de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Santiago, presentó la Charla de Sensibilización sobre el Protocolo de Riesgos Psicosociales CEAL-SM/SUSESO 2026. La actividad marca el inicio del proceso de evaluación que involucrará a los colaboradores y busca instalar desde ya una cultura de cuidado en los ambientes laborales. 

La actividad se desarrolló en los campus de Providencia y El Llano Subercaseaux, en el Centro de Investigación e Innovación de Huechuraba, en la Clínica Integrada de Salud (CIS) y en el Edificio Barros Errázuriz, además de vía online. 

El encuentro corresponde a la etapa previa a la aplicación del cuestionario y tiene un propósito claro: explicar a cada participante el objetivo, la metodología, las dimensiones y las instrucciones del proceso antes de que este comience. 

Para la Psicóloga y Consultora de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), Karina López, la encuesta permite identificar cuáles son los riesgos psicosociales y cómo afectan la salud mental y física, y la productividad de los colaboradores. 

«Las enfermedades más comunes que se pueden encontrar en entornos laborales son la depresión, la ansiedad, el síndrome de burnout y la somatización. La somatización es cuando no somos capaces de expresar lo que estamos viviendo y por eso comenzamos con malestares físicos. Ahí empieza el tic en el ojo, el movimiento de la pierna, la caída del cabello, los dolores estomacales, entre otros». 

¿Qué mide exactamente la encuesta? 

El CEAL-SM/SUSESO es un cuestionario que, a través de 88 preguntas, permite conocer la percepción real de funcionarios y académicos sobre su entorno de trabajo y, a partir de esas respuestas, identifica qué aspectos favorecen o perjudican el bienestar de cada equipo. 

El instrumento no se limita a un diagnóstico general: examina 12 dimensiones específicas, entre ellas la carga de trabajo, las exigencias emocionales, el desarrollo profesional, el reconocimiento, la claridad de rol, el conflicto y la calidad del liderazgo. Cada una de estas variables entrega una fotografía precisa de cómo se vive el trabajo día a día dentro de la institución. 

Detrás de la medición existe un objetivo mayor: convertir los datos en acciones. Los resultados permitirán diseñar medidas correctivas que fortalezcan el bienestar de los trabajadores y reduzcan la aparición de enfermedades mentales asociadas al ámbito laboral. 

La aplicación del protocolo no es opcional: la normativa exige su implementación en toda empresa o institución, pública o privada, con más de 10 trabajadores, donde un Comité de Aplicación deberá asumir la responsabilidad de conducir cada etapa del proceso, desde la sensibilización inicial hasta el análisis final de los resultados, con la confidencialidad de los participantes como principio rector.

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