
El Programa de Prevención e Intervención en Violencia de Pareja y Familia de la Universidad Autónoma de Chile realizó el conversatorio “Masculinidades en tensión: construcción social, poder y violencias”. La charla estuvo a cargo del Dr. Gonzalo Soto, máster en Investigación en Ciencias Humanas y Sociales de la Universidad Pontificia de Salamanca. La actividad tuvo lugar en el estudio de televisión de la casa de estudios, un espacio que dio al encuentro un formato cercano y propicio para el diálogo. La jornada contó con la presencia de la directora de la carrera de Trabajo Social, Dra. Karina Gatica, y de la directora del Grupo de Investigación en Violencias, Género e Interseccionalidad (GIVGI), Andrea Avaria. También asistieron docentes y estudiantes de Trabajo Social, Psicología y Periodismo, quienes contribuyeron en la realización de la tertulia. Una conversación que comenzó en agosto El encuentro tuvo un antecedente directo. La académica Andrea Avaria, recordó: “En agosto pasado, como grupo de investigación, realizamos el segundo conversatorio y lo titulamos ‘Los hombres hablan de violencia’. En ese momento invitamos a tres especialistas para hablar de este tema y entre ellos contamos con la valiosa presencia del Dr. Gonzalo Soto, a quien tenemos hoy día aquí presente”, señaló. Avaria destacó el perfil del expositor y la pertinencia de su trabajo para la discusión. “Sus líneas de trabajo se relacionan con sexualidades, masculinidades, abordaje del género en procesos educativos y con el desarrollo de habilidades clínicas en contextos multiculturales”, explicó. ¿Están cambiando las masculinidades? Consultado sobre cómo se construyen hoy las masculinidades y qué tensiones surgen cuando los hombres logran cuestionar los mandatos tradicionales, el académico fue claro. “¿Las masculinidades están cambiando? Sí, pero de manera paulatina y procesual. Sin embargo, la masculinidad hegemónica sigue imperando y nos dice que ser masculino es no ser femenino y punto. No hay más análisis”, afirmó. Con esa frase, el experto sintetizó la lógica que sostiene un modelo rígido y excluyente. El Dr. Soto profundizó en las consecuencias de esa definición por oposición. “Entonces, cualquier sujeto feminizado suele ser un sujeto no deseable en la masculinidad. De alguna manera, cuando tú piensas que lo masculino es una oposición a lo femenino, finalmente lo femenino se devalúa”, agregó. Según planteó, esa desvalorización se relaciona con las jerarquías de poder que dan origen a distintas formas de violencia. Un espacio para pensar y cuestionar El conversatorio invitó a los asistentes a revisar los mandatos que organizan las relaciones entre hombres y mujeres, y a reconocer su origen social y cultural. Esa mirada resulta clave para quienes se forman en disciplinas que intervienen en el ámbito familiar y comunitario. Preguntarse de dónde vienen esas ideas es el primer paso para transformarlas. La Universidad, un lugar para el diálogo Con esta iniciativa, el Programa de Prevención e Intervención en Violencia de Pareja y Familia reafirma el rol de la Universidad Autónoma de Chile como un espacio de reflexión crítica sobre las violencias y la equidad de género. La instancia reunió investigación, docencia y estudiantes en torno a una conversación necesaria, que busca abrir nuevos caminos para relaciones más justas y respetuosas.