Con el propósito de generar un espacio para fortalecer la proyección de la ciencia aplicada frente a los desafíos en medio ambiente, energía y biotecnología, la Universidad Autónoma de Chile organizó el «Primer Conversatorio del Doctorado en Ciencias Aplicadas – Ciencia 2030». La jornada central de vinculación industrial se desarrolló el viernes 13 de marzo en el Centro de Investigación e Innovación de la casa de estudios, ubicado en Huechuraba.

Rompiendo el «lado oscuro» de la vinculación

El encuentro buscó enfrentar los prejuicios históricos entre ambos mundos. El Dr. Desmond MacLeod Carey, director del Doctorado en Ciencias Aplicadas, explicó que el objetivo es «poder cerrar estas brechas para realizar acciones en conjunto que puedan ir en mejora, tanto de los productos que ellos tienen, como del desarrollo académico de los estudiantes».

Francisca Cáceres, gerente de Operaciones de ALLM Latam, ilustró esta barrera desde su experiencia como biotecnóloga: «La academia de pronto no quiere vincularse con la industria, porque lo ve como algo malo, incluso en mis años de estudios me dijeron que era como el lado oscuro de la fuerza, y también desde la industria hay un poco de miedo porque el retorno no es seguro ni inmediato». Para Cáceres, la solución es “hacer un triángulo virtuoso entre el sector público, el privado y la academia, donde todos salgamos ganando».

La comunicación como principal barrera

Durante los paneles de discusión divididos en Energía, Biotecnología y Medio Ambiente, los representantes del sector privado coincidieron en un diagnóstico claro. «El mayor problema es la comunicación. La academia, muchas veces es incapaz de expresar qué es lo que está investigando y qué aplicación práctica, teórica o posible tiene eso y la empresa tiene tiempos diferentes», enfatizó Luis Chen, CEO de All Biomed Chile.

En la misma línea, Ivonne Bell, gerente general para Chile del grupo Hidrolena, subrayó que el gran desafío para proteger el entorno es «unificar criterios, para poder entender el comportamiento de los otros y actuar todos como un solo bloque, no como contrincantes».

DCA 2

Nuevo perfil investigador y alcance internacional

Para responder a estas exigencias, el programa ha reestructurado su enfoque. La Dra. Karina Bravo Flores, coordinadora académica del doctorado y encargada de vinculación en el Consorcio Ciencia e Innovación 2030 -que componen la Universidad Mayor, Universidad de Atacama, Universidad Autónoma y Universidad de Tarapacá- detalló: «Vamos a impulsar un perfil que valore las soluciones en ciencias aplicadas para que los productos no sean solo publicaciones, también políticas públicas que mejoren el impacto de quienes estamos formando». Además, destacó que los alumnos realizaron quick speeches ante las empresas, fomentando habilidades que «marcan la diferencia en un mundo competitivo y benefician su empleabilidad».

Esta visión de impacto local se complementa con un fuerte componente global. La Dra. María Luisa Valenzuela, decana de la Facultad de Ingeniería, indicó que la meta es «hacer una investigación que impacta en el territorio local chileno, pero también que trascienda hacia la internacionalización».

Dicho estándar internacional marcó el inicio de este ciclo de conversatorios el martes 3 de marzo, jornada que contó con la participación de expertos del Panel de Evaluación de los Efectos en el Medio Ambiente (EEAP) de las Naciones Unidas. La instancia incluyó a Paul Barnes, quien abordó el Protocolo de Montreal; Matthew Robson, especialista en ecosistemas terrestres; y Roy Mackenzie, académico de la Universidad Autónoma.

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