
La Carrera de Fonoaudiología de la Universidad Autónoma de Chile realizó la charla «Manejo paliativo pediátrico: una mirada interdisciplinaria al cuidado y acompañamiento de niños, niñas y sus familias», en colaboración con Casa de Luz. La actividad fue coordinada por la fonoaudióloga y académica de la Universidad, Consuelo Sánchez, junto al equipo de gestión de la Carrera, encabezado por su directora, María Belén Labraña.
La jornada tuvo una carga emotiva importante. Más allá de la teoría, los estudiantes conocieron testimonios y casos reales que permiten entender el trabajo con niños, niñas y adolescentes que enfrentan enfermedades sin posibilidad de curación, junto a sus familias.
La primera exposición estuvo a cargo de Francisca Herreros, terapeuta ocupacional, quien explicó en qué consisten los cuidados paliativos pediátricos, cómo funcionan y qué implica abordarlos en la práctica clínica. Su presentación incluyó la revisión de casos reales, lo que ayudó a los estudiantes a visualizar de forma concreta los desafíos que enfrentan los equipos de salud en este tipo de atención.
Luego, Nicole Bello, terapeuta ocupacional y coordinadora estratégica de Casa de Luz, presentó el trabajo de esta institución, que depende de la Fundación Casa Familia. Casa de Luz es el primer “hospice” pediátrico de Sudamérica y recibe a niños, niñas y adolescentes con enfermedades que no tienen tratamiento curativo, junto a su núcleo familiar. Ahí, equipos de distintas disciplinas entregan cuidados paliativos de calidad y acompañamiento emocional, en un espacio pensado para dar algo de tranquilidad en medio de un proceso difícil.
El aporte de Casa de Luz no se limita a la atención médica. La fundación también sostiene a las familias durante todo el proceso, con apoyo psicosocial y terapias complementarias que buscan mejorar la calidad de vida tanto de los niños como de quienes los acompañan. Se trata de un modelo poco común en la región, que ha abierto una conversación necesaria sobre cómo cuidar a quienes transitan el final de la vida y a sus familias.
Para cerrar la jornada, Consuelo Sánchez, profundizó en el rol específico del fonoaudiólogo dentro de los cuidados paliativos pediátricos. Sánchez es parte del equipo profesional de Casa de Luz, lo que le permitió compartir con los estudiantes una mirada desde la experiencia directa, explicando cómo la fonoaudiología contribuye al bienestar de los niños en distintos ámbitos, como la alimentación, la comunicación y el confort.
Una instancia para acercar la práctica profesional a los futuros fonoaudiólogos
Para los estudiantes de tercer año, la charla representó una oportunidad poco frecuente dentro de la malla curricular: conocer de cerca un ámbito de trabajo que normalmente no se aborda con la misma profundidad en otras asignaturas. El cuidado paliativo pediátrico exige, además de conocimientos técnicos, una capacidad de acompañamiento emocional que solo se entiende cabalmente al escuchar a quienes lo viven todos los días.
La actividad también permitió reforzar el enfoque interdisciplinario que caracteriza el trabajo en cuidados paliativos. Terapia ocupacional, fonoaudiología y otras disciplinas de la salud trabajan en conjunto para abordar las distintas necesidades de los niños y sus familias, desde lo físico hasta lo emocional. Para los estudiantes, entender esta forma de trabajo colaborativo resulta clave antes de egresar y enfrentarse a la práctica profesional.
Con esta charla, la Carrera de Fonoaudiología de la Universidad Autónoma de Chile reafirma su compromiso con una formación que no se queda solo en la técnica, sino que también prepara a los futuros profesionales para enfrentar situaciones complejas con sensibilidad y conocimiento. La colaboración con Casa de Luz, además, abre una puerta para que los estudiantes conozcan de cerca una realidad que, aunque dolorosa, forma parte del ejercicio profesional de la fonoaudiología y otras disciplinas de la salud.