“Las oportunidades son para tomarlas. Están ahí; sólo hay que decidirse”. Paloma Menanteaux tomó la suya cuando vio la convocatoria LideraUA 2026 de la Universidad Autónoma de Chile y postuló como respuesta a un desafío personal: desarrollar otras habilidades y aplicarlas en algo que aporte a la sociedad.
Cursa segundo año de Ingeniería Comercial TECH en el Campus El Llano Subercaseaux, y además trabaja. Quedó seleccionada y viajó a Buenos Aires con otros 79 estudiantes de todas las carreras, jornadas y sedes de la Universidad, convocados por la Dirección de VidaUA. Una semana de clases, conferencias y talleres en la Universidad Nacional de San Martín, visitas a lugares de interés histórico y cultural, y encuentros con autoridades políticas y académicas en ese país.
“Oportunidades como esta, que en mi caso apareció de un día para otro, surgen por algo y por algo están ahí. Tal vez el destino dijo que yo servía para vivir esa experiencia, que puedo aprender mucho y que de alguna forma lo puedo retribuir a la sociedad”.
No fue solamente conocer la ciudad, dice Paloma. “Fue un cambio de mentalidad, de la forma de ver las cosas. Cada profesor, cada investigador y estudiante de Argentina con el que conversé me dejó una enseñanza. Lo técnico se aprende en clase, pero hay cosas muy valiosas que se aprenden fuera de la sala”.
Trabajar en equipo, resolver problemas, escuchar e interactuar con personas muy distintas, “son aprendizajes que sirven para toda la vida. LideraUA movió algo en mí: reafirmó el interés por devolver a la sociedad a partir de lo que he aprendido en mi carrera y en la vida”, dice Paloma.
Lo que viene ahora es, primero, mucho estudio y desarrollar su interés en postular a cursos, dentro o fuera de Chile. También contagiar de ese entusiasmo a sus compañeros, porque que “las notas no nos definen, y siempre hay espacio para seguir aprendiendo y desarrollar más humanidad y más empatía”.
