Bruna Baratto, científica de 38 años oriunda de Ilópolis (Brasil), finalizó su estancia de investigación de nueve meses en la Universidad Autónoma de Chile. La bióloga se integró como investigadora visitante en el Material Design Laboratory (MADLab), ubicado en la sede de Talca, buscando infraestructura de alto nivel para comprender los mecanismos que regulan la dormancia y la germinación de semillas de Butia odorata y Butia lallemantii, dos especies de palmeras nativas del sur de Sudamérica de gran importancia ecológica.

“Desarrollé un estudio integral enfocado en el remodelamiento de la pared celular en el complejo opérculo-endospermo micropilar, que actúa como la principal barrera física a la germinación. El objetivo es aportar conocimientos que apoyen futuras estrategias de conservación y propagación de estas especies”, señaló Baratto, magíster en Fitotecnia y actualmente doctoranda en Botánica por la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS).

Infraestructura de vanguardia y colaboración científica

El propósito central de este trabajo es desentrañar los procesos fisiológicos involucrados en el establecimiento de las plántulas (plantas en su etapa inicial de desarrollo), un paso crítico para asegurar su supervivencia. Para este fin, las instalaciones y el equipamiento tecnológico del MADLab resultaron fundamentales, ya que le permitieron a la investigadora realizar análisis especializados con un alto nivel de confiabilidad para su proyecto doctoral.

“Más allá de la tecnología, destacaría el ambiente humano. La interacción constante con investigadores y estudiantes chilenos favoreció el intercambio de conocimientos y el aprendizaje de nuevas metodologías. Esto me permitió conocer diferentes enfoques para abordar una misma pregunta científica y amplió mi visión sobre la investigación aplicada, demostrando cómo la ciencia puede responder directamente a las necesidades ambientales de cada territorio”, valoró Baratto.

Internacionalización en el laboratorio

Para la científica brasileña, la experiencia en el MADLab, dirigido por el Dr. Luis Morales, sentó las bases para el trabajo conjunto a largo plazo. “Me llevo no solo nuevos conocimientos, sino también valiosas colaboraciones y vínculos profesionales que espero mantener en futuros proyectos”, destacó.

Sobre este punto, el Dr. Luis Morales subrayó el impacto directo de esta vinculación para los alumnos de postgrado de la institución. “Creo que el beneficio es enorme. Cuando un estudiante internacional se integra al laboratorio, no solo viene a aprender, sino que también nos enseña. Nuestros estudiantes tienen la oportunidad de discutir ciencia con personas que se formaron en otros sistemas, conocer nuevas técnicas, comparar formas de pensar y generar contactos que muchas veces terminan en futuras colaboraciones. Eso hace que la formación vaya mucho más allá del proyecto de investigación; los prepara para desenvolverse en una comunidad científica que hoy es completamente internacional”, reflexionó el académico.

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