El proyecto chileno “Destino Nahuelbuta: El valor de su gente. Un modelo de regeneración territorial basado en el anfitrionaje patrimonial” fue seleccionado por la Fundación LABME entre los 36 finalistas de la categoría Cultura, Entretenimiento y Turismo en los VII Premios Magallanes-Elcano de Innovación Social 2026 (ver aquí).
La iniciativa —creada en octubre de 2020— busca poner en valor la biodiversidad y multiculturalidad de Purén, Traiguén, Angol, Lumaco y Los Sauces, comunas de la Región de La Araucanía. Para ello, el Dr. Fernando Oyarce, coordinador de la Unidad de Patrimonio, Turismo y Territorio de la Universidad Autónoma de Chile, implementó un modelo en el que los propios habitantes comparten sus historias, oficios y paisajes cotidianos para generar nuevas oportunidades económicas y fortalecer el orgullo de pertenencia.
El valor de su gente
“El anfitrionaje patrimonial parte de una idea sencilla: quien mejor puede contar un territorio es quien lo habita. Un anfitrión no es solamente un guía, es alguien que interpreta su entorno desde sus recuerdos, oficios y vínculos. Por eso lo entendemos como una metodología de desarrollo territorial antes que como una técnica turística; el visitante es importante, pero el centro está en las personas que hacen que ese lugar tenga algo único que contar”, explica el doctor en Ciencias Humanas, Geografía y Antropología.
Durante su implementación, el proyecto ha logrado identificar a 124 proveedores de servicios en más de 30 lugares atractivos del territorio, el cual considera al Parque Nacional Nahuelbuta, uno de los bosques nativos más importantes de Chile. “Uno de nuestros principales aprendizajes es que el patrimonio muchas veces está en aquello que parece cotidiano: un oficio, una receta familiar o una relación particular con el paisaje. Las comunidades no fueron solamente consultadas. Fueron protagonistas en la construcción del relato del destino, en la identificación de sus atributos, en el diseño de experiencias y en su formación como anfitriones patrimoniales. La idea es que el turismo contribuya a mejorar la calidad de vida sin que las comunidades tengan que renunciar a lo que son. Al contrario, que su identidad sea una base para construir nuevas oportunidades”, detalla el Dr. Oyarce.

Validación internacional
La trayectoria de la iniciativa ya cuenta con reconocimientos previos, como su inclusión por parte de la fundación holandesa Green Destinations en el ranking de los 100 destinos verdes más importantes del mundo en 2021, un galardón que distingue a aquellos territorios que avanzan hacia la sustentabilidad.
Ahora, esta iniciativa nacional –que logró destacar entre 234 candidaturas provenientes de 15 países– será evaluada por un prestigioso comité técnico de España y Portugal. Los resultados definitivos se darán a conocer durante la gala de entrega de los VII Premios Magallanes-Elcano de Innovación Social 2026, ceremonia que se celebrará el próximo 16 de septiembre en el Teatro Cajasol, en Sevilla.
Para el Dr. Fernando Oyarce, esta nominación trasciende el logro académico: “Ser finalistas nos genera orgullo, pero sobre todo responsabilidad. Esta validación demuestra que una experiencia construida desde los territorios rurales de Chile puede dialogar con iniciativas de innovación social de toda Iberoamérica. Lo más importante es que pone en valor una idea fundamental: la identidad de un territorio puede convertirse en una fuente de innovación, desarrollo y esperanza cuando son sus propias comunidades quienes la lideran. Independientemente del resultado en Sevilla, entendemos este hito no como una meta, sino como un punto de inflexión para consolidar este laboratorio vivo de aprendizaje y compartir su metodología con otros lugares que buscan redescubrir su propio valor”.