
Entre el 9 y 10 de julio, la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Chile realizó en Campus Providencia un taller de formación docente orientado al diseño y construcción de instrumentos de evaluación, tanto escritos como de observación directa. La actividad fue organizada por la Unidad de Educación en Ciencias de la Salud (UECS) en conjunto con la Coordinación de Desarrollo Pedagógico, y estuvo dirigida a docentes de la Facultad en Sede Santiago.
El taller respondió a un diagnóstico de necesidades formativas que identificó la evaluación como uno de los ejes críticos de la práctica docente. La formación docente continua en este ámbito es determinante para garantizar la validez del proceso formativo y la correcta certificación de las competencias adquiridas por los estudiantes, dos aspectos que definen la calidad de cualquier programa de educación en salud.
El programa se estructuró en dos sesiones presenciales articuladas bajo el principio del alineamiento constructivo, que establece que los objetivos de aprendizaje, las estrategias de enseñanza y los instrumentos de evaluación deben estar coherentemente alineados entre sí.
La primera sesión fue conducida por Macarena Astudillo, Coordinadora de la UECS, y se centró en la elaboración de pruebas escritas mediante tablas de especificaciones y redacción técnica de ítems. Los docentes trabajaron en cómo formular preguntas claras, precisas y objetivas, y cómo construir un modelo de evaluación confiable que refleje fielmente los contenidos y habilidades cognitivas declarados en cada asignatura.
La segunda sesión estuvo a cargo de Carolina Valenzuela, Coordinadora de Desarrollo Pedagógico, quien abordó los procedimientos de evaluación y los instrumentos de evaluación de observación directa, incluyendo pautas de cotejo, rúbricas y escalas de apreciación. También se revisaron los elementos esenciales para construir una evaluación válida: criterios de evaluación, contenidos mínimos, resultados de aprendizaje y su relación directa con el syllabus de cada asignatura.
Además de fortalecer conocimientos técnicos, la instancia favoreció el intercambio de experiencias entre docentes de distintas disciplinas de la Facultad, permitiendo compartir buenas prácticas, resolver dudas sobre procesos evaluativos y reflexionar sobre los desafíos que plantea la formación de futuros profesionales de la salud en contextos académicos y clínicos cada vez más exigentes, fortaleciendo una cultura de mejora continua en los procesos formativos institucionales.
Diseñar un buen instrumento de evaluación no es una tarea menor. Una prueba mal construida puede medir aspectos irrelevantes, penalizar a estudiantes que dominan los contenidos o, por el contrario, aprobar a quienes no han alcanzado las competencias requeridas. En el ámbito de la salud, donde los egresados tomarán decisiones que impactan directamente en la vida de las personas, la rigurosidad evaluativa es una responsabilidad ética además de pedagógica.
Un instrumento de evaluación bien diseñado debe cumplir con criterios de validez, confiabilidad y alineación. La validez asegura que se mide lo que se quiere medir; la confiabilidad garantiza resultados consistentes independientemente de quién corrija; y la alineación conecta cada pregunta o criterio con los resultados de aprendizaje declarados en el programa. Cuando estos tres elementos se articulan correctamente, la evaluación deja de ser un trámite administrativo y se convierte en una herramienta real de formación docente y aprendizaje.
La UECS de la Universidad Autónoma tiene como propósito contribuir al perfeccionamiento continuo de las competencias pedagógicas del cuerpo docente, con el fin de fortalecer la calidad de los procesos de enseñanza-aprendizaje. Este taller es parte de esa política de capacitación permanente, que reconoce que la excelencia académica no depende solo del conocimiento disciplinar de los docentes, sino también de su capacidad para evaluar con rigor, equidad y pertinencia.