
Con motivo de la conmemoración del Día Nacional del Profesor, este 16 de octubre, la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, realizó la charla“Mentes que aprenden, emociones que transforman: El impacto de tu presencia”, un espacio de reflexión dirigido a sus estudiantes sobre el papel de las emociones y las relaciones interpersonales en los procesos de aprendizaje.
La actividad relevó la importancia de la formación integral de quienes se preparan para ejercer la docencia, considerando que la labor educativa no solo implica transmitir conocimientos, sino también generar ambientes de aprendizaje que favorezcan el bienestar, la confianza y el desarrollo de cada estudiante.
La vicedecana de la Facultad de Educación, Dra. Nataly Vera Gajardo, destacó la relevancia de promover instancias que complementen la formación académica y fortalezcan las competencias de los futuros docentes. “Como Facultad de Educación, buscamos sensibilizar a nuestros estudiantes sobre la importancia del cuidado emocional en el ejercicio docente, entregándoles herramientas que les permitan reconocer sus propias emociones y desarrollar estrategias para afrontar los desafíos de la profesión. Entendemos que el bienestar de quienes educan también es fundamental para construir ambientes de aprendizaje más saludables y favorecer el desarrollo integral de sus futuros estudiantes”.
La charla estuvo a cargo de Francisco Apablaza, psicólogo y académico de la carrera de Psicología, quien abordó la relación entre las emociones, los procesos de aprendizaje y la influencia que puede ejercer la presencia del docente en la experiencia educativa. “Enseñar no consiste únicamente en transmitir contenidos; también significa comprender a quienes tenemos frente a nosotros. La manera en que un docente escucha se comunica y genera confianza puede marcar una diferencia en cómo sus estudiantes se sienten, se relacionan y se disponen a aprender”, explicó el expositor.
La instancia permitió reflexionar sobre la importancia de integrar las dimensiones emocionales en la práctica pedagógica, reconociendo que el vínculo entre docentes y estudiantes es un componente relevante de los procesos educativos.