
Con una ceremonia realizada en el Centro Educacional Millantú, en la comuna de Macul, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Gabriela Mistral dio inicio oficial al Año Escolar 2026, en una jornada que reunió a autoridades, comunidades educativas y representantes del mundo académico.
La actividad contó con la participación de Pedro Larraín, director subrogante de la Dirección de Educación Pública; Grettys Bravo, directora ejecutiva del SLEP Gabriela Mistral; el alcalde de Macul, Eduardo Espinoza; y el Decano de la Facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Chile, Dr. Rodrigo Fuentealba, quien asistió en el marco del convenio de colaboración vigente entre ambas instituciones.
Y no fue una presencia simbólica. Fuentealba tomó la palabra y puso el foco donde importa: la formación en terreno. “Aquí es donde realmente se aprende: no en la comodidad de una sala universitaria o en la teoría, sino en el contacto directo con la comunidad educativa, en el territorio. Ahí es donde los futuros docentes comprenden de verdad lo que significa enseñar”, señaló.
La alianza entre la Universidad Autónoma de Chile y el SLEP no es solo un acuerdo en papel. En la práctica, ha permitido que estudiantes de pedagogía se formen en contextos reales, conectando la teoría con lo que pasa día a día en las salas de clases.
Desde el propio servicio, Orlando Galaz, encargado de la Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico, lo resumió con claridad. “Este convenio permite unir el mundo de la academia con la realidad concreta de la educación en los territorios. Que los estudiantes puedan conocer desde el inicio cómo funciona un colegio, cómo se vive la educación en distintos contextos, es clave para una formación más sólida y consciente”.
Pero la jornada también tuvo espacio para mostrar avances concretos. La directora del establecimiento anfitrión, Rosa Inostroza, destacó las mejoras en infraestructura —con una inversión que supera los 600 millones de pesos— y resultados que reflejan el trabajo de la comunidad educativa.
“Estas mejoras generan espacios más inclusivos, seguros y adecuados para el aprendizaje. Un entorno digno impacta directamente en la motivación, el bienestar y la asistencia de nuestros estudiantes, y eso finalmente se traduce en mejores resultados”, afirmó.
En esa línea, relevó los avances académicos del establecimiento, con 298 puntos en lectura y 261 en matemáticas en cuarto básico, evidenciando un progreso significativo respecto al año anterior.
El cierre lo puso el alcalde de Macul, Eduardo Espinoza, con un mensaje cercano dirigido a los estudiantes. “Están en la etapa más linda de la vida. Aprovechen su colegio, hagan amigos y disfruten este proceso. Y sobre todo, sueñen en grande, porque cuando uno se propone algo y trabaja por ello, lo puede lograr”.
Así, entre cifras, experiencias y una mirada compartida, el inicio del Año Escolar 2026 dejó una señal clara: cuando la escuela, el territorio y la universidad se articulan, la educación no solo mejora, sino que cobra sentido en la vida real de las personas.