Como una travesía por la memoria visual de América Latina se presentó la exposición “Imágenes Migrantes de la Escuela Cuzqueña”, del artista peruano Walter Rojas Gamarra, en la Sala de Exposiciones del Edificio K de la Universidad Autónoma de Chile, sede Temuco. La muestra invitó a sumergirse en un universo de imágenes, revelando las huellas del mestizaje cultural y los desplazamientos simbólicos que han dado forma a la identidad del continente.

Las obras  evocaron la riqueza estética de la Escuela Cuzqueña, desplegando fondos dorados, detalles ornamentales y una intensidad cromática que remite a lo sagrado y lo cotidiano. Sin embargo, lejos de una mera evocación histórica, el artista tensionó esta tradición desde una mirada contemporánea, resignificando sus códigos visuales y abriendo nuevas lecturas sobre el patrimonio.

En este recorrido, la noción de “migración” de las imágenes emergió como eje central: símbolos que viajan, mutan y sobreviven al paso del tiempo, transformándose en cada territorio que habitan. Así, la exposición propuso comprender el arte como un archivo vivo, donde la memoria cultural se reescribe constantemente y donde las imágenes continúan dialogando con las realidades actuales.

La directora de la carrera de Periodismo, perteneciente a la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades, Daniela Bello Sazo, valoró la muestra como un espacio que conecta saberes y sensibilidades, destacando su capacidad para abrir reflexiones en torno a la identidad y los procesos históricos que atraviesan América Latina.

Desde su investigación pictórica, Walter Rojas Gamarra construyó una obra donde la tradición no permanece estática, sino que se desplaza y se transforma. En esa línea, el artista señaló: “Me interesa mostrar que estas imágenes no pertenecen solo al pasado, sino que siguen vivas, migran y se transforman, dialogando constantemente con las realidades culturales del presente”.

De este modo, la exposición se configuró como un espacio de encuentro entre arte, historia y territorio, invitando a la comunidad a contemplar el patrimonio no como una herencia fija, sino como un proceso en constante movimiento.

La muestra estará abierta hasta finales del mes de mayo en la Sala de Exposiciones del Edificio K.

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