La Universidad Autónoma de Chile desarrolló el seminario internacional Las nuevas fronteras del Derecho: IA, neurotecnologías y desafíos jurídicos del futuro, evento realizado el 9 de junio en el auditorio principal de la sede en Providencia, y que fue organizado por el Doctorado en Derecho y el Instituto de Investigación en Derecho, en el marco del proyecto de Fortalecimiento de Doctorados N° 86220004 de la ANID.
El decano de la Facultad de Derecho, Dr. Sebastián Bozzo, aseguró en su presentación que ”en pocos momentos de la humanidad se dan estas coyunturas bisagra tan fuertes, donde un cambio tecnológico produce un rediseño de la estructura social, política y, obviamente, jurídica. Buscamos avanzar hacia propuestas regulatorias que permitan dar certezas y seguridad”.

Ante la revolucionaria escalada de la Inteligencia Artificial, el Dr. Malo Depincé, profesor de la Universidad de Montpellier (Francia), propuso tres pilares clave para la abogacía: el secreto profesional, la competencia y diligencia, y la independencia. “Con las alucinaciones y los sesgos por el aprendizaje del pasado, los límites de la IA marcan el valor del humano. Es cierto que ganamos velocidad, pero aunque necesitemos más tiempo, no podemos perder la capacidad de elegir y explicar esa elección”, enfatizó.
El derecho a equivocarse
Desde Argentina, el Dr. Alejandro Chamatropulos, académico de la U. Nacional de Tucumán y relator de la Corte Suprema de Justicia de dicha ciudad, planteó que “la tecnología parece prometernos buscar aciertos y productividad, pero nuestra condición humana nos lleva continuamente a convivir con los errores. Equivocarse es una suerte de manifestación del derecho a la dignidad en el siglo XXI, en esta era de los algoritmos”.
La Dra. Andrea Mensa, investigadora del Centro de Estudios sobre Integración Regional y Derechos Humanos de la Universidad de Buenos Aires, profundizó sobre el impacto en las administraciones públicas y los resguardos que debe tener el Estado en el diseño de políticas de uso cotidiano para determinados trámites burocráticos. En tanto, el Dr. Calogero Pizzolo, también profesor de la casa de estudios bonaerense, abordó el constitucionalismo digital y cuestionó la pertinencia de una carta fundamental analógica para la regulación de una sociedad algorítmica.
Del plagio a la depredación algorítmica
El Dr. Francisco Bedecarratz, director del Doctorado en Derecho y académico de la Universidad Autónoma de Chile, alertó: “Estamos en una sociedad donde impera el dato en la toma de decisiones. Pueden ser mensajes de WhatsApp o incluso nuestra imagen, recuperadas con web scraping (técnica automatizada para extraer datos de internet) y utilizadas para entrenar modelos de inteligencia artificial sin nuestro conocimiento ni consentimiento”, señaló.

Por último, para el profesor de la Universidad Adolfo Ibáñez, Dr. Ricardo Lillo, es primordial repensar el derecho al debido proceso, desde el deber de motivación, la independencia judicial y la confrontación de pruebas. Al cierre, la Dra. Isabel Cornejo, directora del Laboratorio de Innovación, Tecnología y Frontera de las Ciencias Jurídicas (LISA Lab) de la U. Autónoma, ahondó sobre los casos Emotiv y WorldCoin, donde la Corte Suprema sentó precedentes inéditos al proteger los neuroderechos y los datos biométricos de los ciudadanos.