Frente a los desafíos del cambio climático, la transformación tecnológica y la seguridad alimentaria, avanzar hacia una agricultura sostenible requiere nuevas formas de producir, gestionar los recursos y generar valor. En este escenario, un estudio liderado por Carlos Barroso-Barroso, académico de Ingeniería Comercial de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco analizó cómo los modelos de negocios pueden contribuir a articular la innovación, la sostenibilidad y el desarrollo de los territorios rurales.

La investigación, titulada Researching Business Models for Building Sustainable Agriculture, fue publicada el 11 de octubre de 2026 en la revista científica internacional Agriculture, de acceso abierto e indexada en Web of Science y Scopus. El trabajo contó con la participación de investigadores de distintas instituciones de educación superior chilenas y examinó 325 publicaciones científicas difundidas entre 2002 y 2026 para identificar las principales tendencias y líneas de desarrollo de este campo.

Innovación y sostenibilidad para transformar el agro

Uno de los principales aportes del estudio es mostrar que la sostenibilidad agrícola no depende únicamente de mejorar los rendimientos productivos, sino también de la manera en que las empresas y organizaciones articulan sus recursos, tecnologías, alianzas y estrategias de gestión.

En esa línea, Carlos Barroso-Barroso explica que los modelos de negocios pueden convertirse en herramientas estratégicas para integrar la innovación tecnológica con prácticas de economía circular, mecanismos de gobernanza y colaboración entre distintos actores del sector. “Tradicionalmente, los agronegocios se han enfocado en la eficiencia técnico-económica y el rendimiento financiero a corto plazo. Sin embargo, la evidencia científica demuestra que la sostenibilidad requiere modelos de negocios híbridos: esquemas capaces de integrar la innovación tecnológica, como la inteligencia artificial, los sensores y la logística inteligente, con prácticas de economía circular, gobernanza ética y alianzas entre múltiples actores que incorporen a las comunidades y a los pequeños agricultores”, planteó el investigador.

El análisis identificó cuatro grandes líneas de investigación: la incorporación de tecnologías digitales en los sistemas agroalimentarios; la gestión y gobernanza de los modelos de negocios; la sostenibilidad ambiental y la resiliencia frente al cambio climático; y la evaluación de los servicios ecosistémicos que aporta la actividad agrícola.

Estos resultados reflejan una evolución del debate científico hacia estrategias que buscan compatibilizar la competitividad económica con el cuidado del medioambiente, la eficiencia en el uso de los recursos y el bienestar de las comunidades rurales.

Proyección para La Araucanía y el sur de Chile

Más allá de su contribución al conocimiento científico, los resultados abren oportunidades para vincular la investigación con las necesidades del sector silvoagropecuario regional, donde la innovación y la adaptación a los desafíos ambientales son relevantes para la continuidad y competitividad de la actividad productiva.

Desde la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma de Chile, se destaca la posibilidad de avanzar en la transferencia de estos conocimientos mediante el trabajo con DathaLab, iniciativa orientada a conectar las capacidades analíticas y la ciencia de datos con desafíos concretos de las organizaciones.

“Este estudio no solo demuestra el nivel y rigor del trabajo científico que generan los académicos en la Facultad de Administración y Negocios, sino que además abre una oportunidad concreta de transferencia. A través de la articulación con DathaLab, buscamos que toda esta analítica de frontera, cienciometría y modelos predictivos sobre agronegocios sostenibles no se quede solo en el paper, sino que se convierta en diagnósticos aplicados y tableros de gestión estratégica para el ecosistema productivo. Nuestra misión como facultad es conectar la ciencia de datos con las brechas reales, capacitando a nuestros estudiantes y apoyando a las empresas y cooperativas en una transición sostenible viable y medible”, señaló la vicedecana de la Facultad de Administración y Negocios, María Paz Belmar.

En esta línea, se proyecta utilizar los resultados como referencia metodológica para desarrollar herramientas de monitoreo, análisis de riesgos climáticos y tableros de gestión estratégica que puedan apoyar la toma de decisiones de productores y asociaciones agrícolas. Estas iniciativas también permitirían involucrar a estudiantes universitarios en desafíos reales, conectando su formación con las necesidades del entorno productivo.

De esta manera, la investigación contribuye a ampliar la comprensión de los modelos de negocios sostenibles en la agricultura y ofrece una base científica para impulsar nuevas iniciativas de innovación y transferencia de conocimiento. El desafío será traducir estas tendencias globales en soluciones pertinentes para los productores y las comunidades del sur de Chile.

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