En el marco del convenio suscrito entre la Universidad Autónoma de Chile y la agencia Academic Programs International (API), los estudiantes estadounidenses Murray Pratt y Donald Benefiel participaron exitosamente de una intensa pasantía de dos meses –junio y julio de 2026– en las instalaciones del Centro de Investigación e Innovación, ubicado en la comuna de Huechuraba.
“El piloto fue ejecutado en el programa de Ciencias Aplicadas, donde nuestros estudiantes cumplieron la función de mentores, supervisando el trabajo en los laboratorios, lo que también les permitió fortalecer el idioma inglés. Donald y Murray interactuaron con investigadores de distintas áreas y aprendieron múltiples técnicas en este proceso que, si bien es acotado, es suficiente para llevar a la práctica variados conocimientos”, detalló la Dra. Kattia Núñez, directora de Doctorados.
Claudia Aliaga, directora residente de API en Santiago, contó que la agencia coordina experiencias académicas en 72 ciudades de 26 países. “Ellos viajan al extranjero por exigencia de su currículum universitario y nosotros somos una de las opciones para venir a Chile a profundizar en sus áreas de investigación. En este caso, en la Autónoma, que es pionera en internacionalización, propusimos que los alumnos realizaran una práctica y no el clásico intercambio semestral, abriendo así un nuevo nicho”, señaló.
Descubriendo ciencia de élite
Estudiante de la Universidad de Santa Clara y originaria de la ciudad texana de San Antonio, Murray Pratt eligió Santiago motivada por su afición a la naturaleza y las historias de una compañera de intercambio de su escuela secundaria. «Fue mucho más profundo que lo que he hecho en las clases de mi universidad. Ha sido desafiante y pude ver tecnología más avanzada, especialmente los microscopios. Vi imágenes directamente en una computadora y analicé partículas muy, muy pequeñas”, contó la joven de 21 años sobre su participación, por ejemplo, en la investigación sobre «los cambios ecofisiológicos y del microbioma en plantas antárticas bajo condiciones de calentamiento», liderada por su mentora Rossy Guillén.
Al respecto, la doctoranda en Ciencias Aplicadas de la Universidad Autónoma destacó que “fue un aprendizaje para ambos. Ellos [aprendieron] cómo hacer ciencia con investigadores de otras nacionalidades y a trabajar con equipos especializados para procedimientos muy laboriosos. A mí me enseñaron a pronunciar mejor el inglés. Ha sido toda una experiencia enriquecedora”.

Murray Pratt.
El primer vuelo: tecnología y calidez humana
Para Donald Benefiel, estudiante de 18 años de la Universidad de West Virginia, esta pasantía marcó hitos personales y profesionales: fue su primer viaje fuera de Estados Unidos. “Nunca había estado en un avión, ni subido a un metro. Fue una experiencia completamente nueva. Mi lugar favorito probablemente fue el Parque Tricao, porque tiene el aviario más grande de Sudamérica. Pero mi parte favorita de Chile es la gente. Son muy amables y acogedores (…) Elegí el programa por mi interés en las ciencias ambientales. Aquí se usan equipos muy específicos y de alta tecnología, así que fue muy interesante ver cómo funcionan, qué se puede hacer con ellos y sus diferentes aplicaciones”, narró el joven, quien aplicó este conocimiento en técnicas como la manipulación genética ex vitro, tinción de hojas y localización de estomas.
Este minucioso trabajo lo realizó bajo la mentoría de Andrés Camilo Arana, también doctorando en Ciencias Aplicadas. “Al principio fue retador, considerando que su perfil era más ambiental, que apenas está iniciando su carrera y que debíamos comunicarnos en inglés sobre fisicoquímica aplicada. Sin embargo, es una persona muy inteligente que siempre investigaba más allá de lo que yo le podía enseñar”, sostuvo el investigador.

Donald Benefiel.