Una invitación a mirar la formación médica más allá del conocimiento científico fue el eje de la charla “Memoria, inteligencia y conciencia”, dirigida a estudiantes y académicos de la carrera de Medicina de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, instancia facilitada por el Dr. Conrad Stephens.

La actividad buscó propiciar una reflexión sobre la vocación profesional, la capacidad de enfrentar con resiliencia las exigencias académicas y la importancia de construir desde la etapa universitaria una práctica médica sustentada en la ética, el respeto y una mirada integral de las personas.

Durante la jornada, se abordaron la memoria, la inteligencia y la conciencia como dimensiones fundamentales para comprender cómo las personas aprenden, interpretan sus experiencias y toman decisiones. Una perspectiva especialmente relevante para quienes se encuentran iniciando su formación médica y deben articular permanentemente el conocimiento científico con las dimensiones humanas que estarán presentes en su futuro ejercicio profesional.

La directora de la carrera de Medicina, María Angélica Barría, destacó el valor de generar espacios que complementen la formación académica y permitan a los estudiantes detenerse a reflexionar sobre el sentido de su elección profesional. “La formación de un médico no se construye únicamente desde el conocimiento científico. También requiere desarrollar conciencia, capacidad de reflexión, empatía y un profundo sentido ético. Estas instancias nos permiten acompañar a nuestros estudiantes en ese proceso y recordarles que detrás de cada diagnóstico y cada procedimiento siempre existe una persona que necesita ser comprendida y atendida de manera integral”.

Una mirada que trasciende las aulas

Para el facilitador de la jornada, Dr. Conrad Stephens, conocer y reflexionar sobre estas dimensiones resulta especialmente significativo durante los primeros años de formación, cuando los estudiantes comienzan a construir las herramientas que marcarán su futuro desempeño profesional. “Es importante que los estudiantes conozcan cómo funcionan la memoria, la inteligencia y la conciencia, pero sobre todo que comprendan cómo estas dimensiones se relacionan con la manera en que aprendemos, enfrentamos las dificultades y tomamos decisiones. La medicina exige conocimientos, pero también exige conciencia de lo que hacemos y del impacto que nuestras decisiones tienen en otras personas”.

La conversación también permitió abordar las exigencias propias del camino universitario, relevando la perseverancia frente a las dificultades y la necesidad de sostener la vocación a lo largo de un proceso formativo que demanda compromiso, disciplina y capacidad de adaptación.

En ese sentido, la actividad entregó a los estudiantes un espacio para detenerse, escuchar y conectar los desafíos de la vida universitaria con el propósito que los llevó a elegir la medicina.

Para Tiari Villarroel, estudiante de Medicina, la charla representó una oportunidad para abordar aspectos de la formación que muchas veces quedan fuera de las asignaturas tradicionales. “Me pareció una actividad muy interesante porque nos permitió reflexionar sobre nuestra formación desde una perspectiva diferente. Como estudiantes de Medicina estamos constantemente preocupados por aprender y rendir académicamente, y a veces es necesario detenernos y recordar por qué elegimos esta carrera y qué tipo de profesionales queremos llegar a ser”.

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