Lo que comenzó como una necesidad práctica en medio de su formación, terminó convirtiéndose en una herramienta con potencial impacto en la psicología clínica. Alonso González, estudiante de quinto año de Psicología del Campus El Llano Subercaseaux de la Universidad Autónoma de Chile, desarrolló una plataforma digital para la creación de genogramas, recurso clave para el análisis de dinámicas familiares en contextos terapéuticos.
La idea surgió durante su primer acercamiento a pacientes, cuando advirtió las dificultades que implicaba construir estos esquemas de manera manual o en plataformas poco amigables. “El genograma también tenía que quedar digital, pero hacerlo era confuso y tomaba mucho tiempo. Ahí pensé: no puedo seguir perdiendo tiempo en esto”, relata.
A partir de esa necesidad, y motivado por su interés en la tecnología, comenzó a experimentar con herramientas de inteligencia artificial para desarrollar una solución propia. Lo que partió casi como una prueba, rápidamente fue tomando forma. “Le entregué indicaciones a la IA y empezó a generar código. Me di cuenta de que funcionaba, así que lo fui mejorando con lo que necesitaba que tuviera un genograma”, explica.
El proyecto fue creciendo con el apoyo de sus compañeros, quienes comenzaron a utilizar la herramienta en sus propias prácticas. “Les compartí el link y, aunque al principio era inestable, ya les ayudaba a ahorrar tiempo. Ahí me quedó el bichito de seguir mejorándolo”, comenta.
Con el tiempo, Alonso logró consolidar una plataforma funcional, que permite crear, visualizar y descargar genogramas de forma simple. Incluso proyecta su formalización con dominio propio y sistema de cuentas. “Hoy es una herramienta usable, fácil de entender y que se puede implementar en distintos contextos clínicos. La idea es que permita agilizar procesos y que el foco esté en el paciente”, afirma.
Desde la Clínica Psicológica del Campus El Llano Subercaseaux, la iniciativa fue recibida con entusiasmo. Su directora, María Francisca Jara, destacó tanto el aporte técnico como el valor formativo del proyecto.
“El genograma es una estrategia que los psicólogos usamos siempre, pero las herramientas digitales disponibles son antiguas o poco accesibles. Por eso, cuando Alonso me mostró su proyecto, me pareció excelente”, señala.
Jara también relevó el uso de inteligencia artificial como un elemento clave en este desarrollo, enfatizando su correcto enfoque. “No se trata de usar la IA para copiar, sino para crear. Cuando acompaña el pensamiento y permite generar soluciones nuevas, se vuelve una herramienta tremendamente valiosa”, explica.
Finalmente, subrayó la importancia de que los futuros profesionales integren estas competencias en su formación. “Esto habla de productividad, de iniciativa y de cómo se pueden combinar los intereses personales con la profesión. Además, como disciplina, necesitamos adaptarnos a las tecnologías actuales; de lo contrario, corremos el riesgo de quedarnos atrás”, concluye.