El académico Carlos Bravo, de la carrera de Kinesiología en Sede Santiago, lidera El Viaje del Curandero 2.0, un proyecto que busca fortalecer el razonamiento clínico de los estudiantes a través de una narrativa interactiva potenciada por IA.
A través del Fondo de Proyectos de Innovación Educativa, DOCENTIA respalda cada año a académicos y académicas que transforman una necesidad detectada en el aula en una propuesta pedagógica innovadora, evaluable y con potencial de proyectarse a otras carreras de la Universidad Autónoma de Chile.
Uno de los proyectos adjudicados este 2026 es El Viaje del Curandero 2.0. Se trata de un juego basado en una narrativa interactiva en el que, semana a semana, los estudiantes enfrentan casos clínicos que los desafían a analizar información, formular hipótesis diagnósticas y tomar decisiones terapéuticas fundamentadas, fortaleciendo así su razonamiento clínico mediante una experiencia gamificada apoyada en inteligencia artificial.
La idea nació en 2025, cuando Bravo y la académica de enfermería Karina Medero cursaban el programa de gamificación de la ruta de formación docente y detectaron una problemática compartida: los estudiantes presentaban dificultades para desarrollar el razonamiento clínico. De ahí surgió la primera versión del proyecto, que este año se consolida con la incorporación del profesor Pablo Torres de Ingeniería Civil Industrial, y el trabajo continuo de Nathaly Torres, estudiante de Ingeniería Informática a cargo del desarrollo de la plataforma.
“La postulación implicó la construcción de una propuesta que evidenciara la problemática educativa, una estrategia innovadora para abordarla y mecanismos e indicadores claros de evaluación de impacto”, explica Bravo. “El proyecto fue desarrollado de manera colaborativa por el equipo interdisciplinario que trabajó en el diseño pedagógico, la planificación tecnológica y la proyección de resultados. Tras la evaluación institucional, la iniciativa obtuvo financiamiento por su potencial para aportar a la innovación en la educación superior”.
Aunque hoy se aplica en las asignaturas de Kinesiología y Enfermería, el equipo proyecta un alcance mayor: “Ofrece un modelo replicable para otras carreras y unidades académicas interesadas en integrar metodologías novedosas, entretenidas, tecnologías emergentes y experiencias de aprendizaje más activas”, afirma el académico, para quien iniciativas como esta reflejan el compromiso de la Universidad con una educación superior que aprovecha la tecnología de forma ética y pedagógicamente pertinente.