La aplicación «Ciencia en movimiento», basada en inteligencia artificial (IA), tiene el potencial de transformar las clases de Educación Física en los establecimientos educacionales. A través de esta herramienta, el usuario graba un video realizando movimientos básicos de un deporte y obtiene retroalimentación personalizada y amigable para perfeccionar la ejecución. Además, aprende conceptos básicos de biomecánica, física del movimiento, nutrición y salud deportiva.
Financiado por la Vicerrectoría de Investigación y Doctorados de la Universidad Autónoma de Chile, el proyecto es liderado por la profesora e investigadora Dra. Patricia Möller con apoyo del estudiante de Ingeniería Civil Informática de la sede Talca Esteban Salgado.
Hoy está en etapa de desarrollo de un prototipo funcional “para validar la idea, definir sus componentes principales y dejar una base técnica sólida que más adelante permita escalarla hacia una aplicación más completa y orientada al público general”, explica Esteban.
Su interés en la IA surgió al cursar una asignatura de la carrera. “Me permitió entender, al menos en una primera aproximación, cómo funciona y su potencial. Ya había trabajado en estos temas con la Dra. Möller tanto en investigación como en asignaturas».
Beneficios y riesgos
A su juicio, cada vez es más necesario aplicar la IA en la educación superior, pero con orientaciones claras. «No se trata solamente de usarla porque está disponible, sino de integrarla de manera que fortalezca el aprendizaje y no genere dependencia. En ese sentido, pienso que la educación superior tiene el desafío de enseñar a usar estas herramientas de forma responsable, crítica y ética»
“Bien utilizada -subraya Esteban-, puede ayudar a optimizar tiempo, mejorar procesos, apoyar el aprendizaje y facilitar tareas repetitivas o complejas. También creo que tiene riesgos importantes. Si un estudiante la usa sin criterio, puede terminar resolviendo actividades sin realmente comprender lo que está haciendo o aprendiendo«.
Añade que la IA es una herramienta con la que me gusta trabajar porque no sólo resulta interesante desde el punto de vista tecnológico sino que además puede aportar soluciones concretas y útiles en distintos contextos. “Me ha ayudado bastante en procesos académicos y también me ha permitido ver cómo la tecnología puede aplicarse a problemas reales de una forma práctica».
Respecto de su colaboración en el trabajo de la Dra. Möller, asegura que ha sido una valiosa experiencia para aprender, desarrollar ideas y crecer en un área de especial interés.