La Dra. Francisca Gómez lidera la Vicerrectoría de Aseguramiento de la Calidad, un área clave para el desarrollo estratégico de la Universidad, desde donde impulsa procesos de mejora continua y fortalecimiento institucional.
¿Qué le inspira a seguir aportando a nuestra institución?
Aquí he visto crecer personas, no solo proyectos. He visto estudiantes que entran con dudas y salen con una seguridad distinta; equipos que aprenden a trabajar mejor juntos; y carreras que evolucionan y se fortalecen. Hay algo muy poderoso en formar parte de una institución que está en constante movimiento.
El aseguramiento de la calidad no siempre es un trabajo visible, ¿cómo influye su labor en nuestra comunidad?
Mi trabajo genera impacto cuando las decisiones institucionales se transforman en mejores experiencias formativas para nuestros estudiantes. Cuando una carrera actualiza su plan de estudios pensando en sus necesidades reales. Cuando fortalecemos los mecanismos de acompañamiento. Cuando aseguramos condiciones más justas, transparentes y consistentes. Muchas veces esta labor no es visible en el día a día del aula, pero está presente en la estructura que sostiene esa experiencia.
Mirando hacia el futuro, ¿qué cambios considera necesarios para fortalecer los espacios académicos?
Creo que aún debemos avanzar hacia espacios donde el valor central sea el aporte y la excelencia, por sobre cualquier etiqueta. Donde las personas sean reconocidas por la calidad de su trabajo, su compromiso y su capacidad de construir comunidad.
Más que centrar la conversación exclusivamente en el género, me parece fundamental fortalecer culturas académicas donde primen el mérito, la colaboración y el respeto. Espacios en los que las diferencias no se transformen en barreras, sino en perspectivas diversas que enriquezcan las decisiones y fortalezcan los equipos.
¿Qué consejo le daría a una estudiante que recién empieza su camino en la Universidad?
Que confíe en sus capacidades, incluso en los momentos de duda. Que aproveche cada oportunidad de aprendizaje, que pregunte, que se involucre y que no tema desafiarse a sí misma.
la Universidad, es mucho más que un lugar para estudiar: es un espacio para descubrir quién quiere llegar a ser. Y ese proceso, con todos sus desafíos, vale cada esfuerzo.