Al principio, Magdalena Barría Fuentes sentía cierto temor frente a la inteligencia artificial. Aunque había comenzado a explorar algunas herramientas por iniciativa propia, nunca había recibido una capacitación especializada y todavía desconocía gran parte de sus posibilidades. Hoy, cuatro meses después, su percepción es completamente distinta.
«La inteligencia artificial para mí pasó a ser un colaborador activo dentro de todo lo que haga, dándome mayor productividad y mejorando el trabajo que hago a la fecha», cuenta esta profesional de la División de Fomento e Industria del Gobierno Regional del Maule.
Su historia es una de las 20 experiencias que marcaron el Diplomado en Inteligencia Artificial para la Gestión de Proyectos con Impacto Sostenible (IAIS Maule), desarrollado por la Universidad Autónoma de Chile junto a Digevo Ventures, con cofinanciamiento de las Becas Capital Humano de Corfo. El programa reunió a profesionales del sector público, privado y emprendedores que decidieron volver a estudiar para adquirir competencias en una tecnología que está cambiando la manera de desarrollar proyectos y enfrentar los desafíos laborales.
Para Magdalena, regresar a las aulas significó encontrarse con personas de diferentes sectores, compartir experiencias y enfrentarse a contenidos que inicialmente le resultaron complejos.
«Al principio me costó, no fue fácil, pero de a poco uno va forzando su cerebro a que tiene que ir aprendiendo este tipo de cosas que son nuevas y la verdad es que se puede», recuerda.
Veinte historias que abren nuevas oportunidades para el Maule
La experiencia de Magdalena refleja parte del proceso vivido por los 20 participantes que culminaron exitosamente el diplomado, entre ellos once mujeres y nueve hombres. Durante la ceremonia de cierre, realizada en la sede Talca de la Universidad Autónoma de Chile, recibieron sus certificaciones tras completar un proceso formativo de aproximadamente cuatro meses.
Desde Corfo, Pablo Elvenberg, director regional (S), destacó que la totalidad de quienes iniciaron el programa logró finalizarlo y manifestó su expectativa de que los conocimientos adquiridos se multipliquen en sus respectivos entornos laborales. «Esperamos que ese conocimiento que ellos han adquirido se transfiera, se viralice y logre iniciativas interesantes en el ámbito de lo que es la inteligencia artificial cuando retornen a sus funciones, a sus emprendimientos y tengan que aplicar este conocimiento», señaló.
Por su parte, el vicerrector de la sede Talca de la Universidad Autónoma de Chile, Marcelo Cevas, destacó que esta iniciativa representa una oportunidad para que los participantes incorporen nuevas herramientas a sus actividades profesionales y emprendimientos, contribuyendo al desarrollo de la región. «La idea es que ellos puedan utilizar la inteligencia artificial para una mejor gestión de sus negocios. Es una manera también que tenemos de retribuir todo lo que nos ha dado la Región del Maule», dijo.
El director de Innovación y Transferencia de la Universidad Autónoma de Chile, MSc. Víctor Sierra, explicó que el diplomado fue diseñado para que los participantes aprendieran desde los conocimientos básicos hasta el uso práctico de las nuevas herramientas. «El curso, el diplomado permitió ir desde el ABC, cubrió todo el espectro y permitió que se generaran experiencias propias que se reditúan, en definitiva, en un aprender haciendo en todo el proceso», destacó.
Más allá de los certificados, el cierre del programa dejó experiencias de aprendizaje, nuevos vínculos profesionales y herramientas que sus participantes esperan seguir aplicando en sus organizaciones. Para Magdalena, la experiencia también dejó una convicción que resume el espíritu de este proceso: nunca es tarde para aprender algo nuevo, incluso cuando al principio parece difícil.