La emoción de Dana Reyes aún permanece intacta. Estudiante de Kinesiología del Campus El Llano Subercaseaux de la Universidad Autónoma de Chile, fue una de las participantes de la Semana de Liderazgo Internacional, experiencia formativa del programa LideraUA que reunió a estudiantes de distintas sedes y carreras en Buenos Aires, Argentina.
Para ella, la instancia significó mucho más que un viaje académico. Fue una semana intensa, marcada por jornadas extensas, nuevos vínculos, aprendizajes compartidos y una profunda reflexión personal sobre el valor de abrirse a otras realidades.
“Estoy muy emocionada. Siento que esta semana ha sido de completo crecimiento, tanto para mí como para varios de mis compañeros, y este momento consolida todas las emociones que he vivido durante estos días”, remarcó.
La estudiante reconoce que la experiencia estuvo marcada por una alta carga emocional, pero también por el descubrimiento de un país que visitaba por primera vez y por el encuentro con jóvenes provenientes de distintas trayectorias universitarias.
“Fue una semana de altos y bajos, con muchas emociones. Tuvimos días intensos, de levantarnos temprano y acostarnos muy tarde, pero al mismo tiempo conocí gente maravillosa y un país muy lindo, en el que nunca había estado. Ha sido una semana excepcional”, expresó.
Uno de los aspectos que más la sorprendió fue el aprendizaje generado a partir de la convivencia con sus pares. Si bien llegó con expectativas asociadas a las actividades académicas del programa, asegura que gran parte de lo vivido estuvo vinculado al intercambio humano, al diálogo y a la posibilidad de conocer otras formas de mirar la vida universitaria.
“Vuelvo con una experiencia profundamente enriquecedora. Compartí con compañeros de carreras muy distintas y siento que aprendí mucho más de ellos de lo que imaginaba. Pensé que iba a aprender principalmente en las clases, pero finalmente aprendí muchísimo de las personas que fui conociendo durante esta experiencia”, afirmó.
En esa línea, Dana sostiene que LideraUA marcó un antes y un después en su trayectoria personal y universitaria. “Llegué siendo una persona, con varias expectativas sobre el programa, pero esta experiencia generó un cambio completo en mi vida. No podría explicarlo con palabras simples, porque fue realmente transformadora”, comentó.
Liderar dejando huella
Entre los momentos más significativos, destaca la plantación de un árbol junto a su equipo, actividad que para ella simbolizó el vínculo construido durante la semana y la posibilidad de dejar una huella concreta en el lugar que los recibió.
“Plantar un árbol fue uno de mis momentos favoritos. No conocía previamente a mis compañeros de equipo y esa actividad permitió consolidar nuestra relación. Me voy con nuevos amigos gracias a eso y también con la sensación de haber dejado una huella, no solo sentimental, sino también física”, relató.
Tras su paso por la Semana de Liderazgo Internacional, Dana invita a otros estudiantes a atreverse a participar en las oportunidades que ofrece la Universidad, especialmente en aquellas que permiten salir de la rutina académica y proyectar la formación desde una mirada más amplia.
“Postulé a LideraUA porque creo que dentro de la Universidad existen muchas oportunidades que son para todos, aunque no siempre todos se atreven a participar. Esta experiencia es transformadora y no hay que dudar antes de postular, porque todos tenemos un espacio en LideraUA”, finalizó.