La investigadora venezolana Coram Guevara Sánchez, de 40 años, se convirtió en la graduada número veinte del Doctorado en Ciencias Biomédicas de la Universidad Autónoma de Chile, tras aprobar por unanimidad su tesis: Participación de la vía Nrf2 en el daño mitocondrial y neuroinflamación en lesiones desmielinizantes inducidas por cuprizona. En palabras simples, el estudio busca comprender a nivel celular la esclerosis múltiple, evaluando cómo la activación de un factor específico (Nrf2) podría proteger al cerebro frente al deterioro y la inflamación que provoca la pérdida de mielina.
“La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica, considerada la primera causa de discapacidad en la población adulta joven. Es más frecuente en mujeres que en hombres, y se estima, según datos de la Corporación de Esclerosis de Chile, que hay una prevalencia de tres mil casos en el país. Se trata de un cuadro heterogéneo con síntomas que van desde la pérdida de la habilidad motora, sensibilidad al frío y al calor, hasta fatiga, problemas de visión, depresión y ansiedad. Si nos adentramos en su origen, tiene un carácter autoinmune, ya que las propias defensas del organismo atacan la mielina y las células cerebrales, generando lesiones”, explicó la Dra. Guevara durante una ceremonia solemne virtual desde Alemania —país donde actualmente trabaja en el Instituto de Anatomía Universidad de Bonn—, celebrada el martes 2 de junio.
Estrategias experimentales y objetivos del estudio
Para entender este proceso, el proyecto tuvo como objetivo principal determinar cómo este factor protector (Nrf2) defiende al cerebro del daño celular y la inflamación. Con este propósito, la investigación desarrolló pruebas de laboratorio —tanto en organismos vivos como en células aisladas— que permitieron analizar el estado del tejido. El proceso evaluó qué ocurría al activar este «escudo» con medicamentos y qué pasaba al bloquear la proteína protectora TGF-Beta, que actúa como una señal de comunicación clave entre las células.
“En la primera fase, observamos el desarrollo de las lesiones cerebrales durante cinco semanas hasta que se completó el proceso de pérdida de mielina. Luego, para conocer la función específica de las células, utilizamos un modelo aislado en el laboratorio. Allí activamos la vía Nrf2, y también evaluamos su relación con TGF-Beta para ver cómo interactúan ambas rutas”, detalló la investigadora nacida Maracay.
Protección de la memoria y el cerebro
Los análisis demostraron que, al activar este escudo celular, la inflamación y el daño en el cerebro disminuyen notablemente. Sin embargo, el hallazgo más sorprendente de la tesis se relacionó con la memoria a largo plazo: mediante una prueba con objetos nuevos, se descubrió que cuando se bloquea la señal de la proteína TGF-Beta, los sujetos pierden la capacidad de reconocer estímulos novedosos. Esto demuestra que este mecanismo es clave para evitar la pérdida de memoria asociada a la enfermedad. “Podemos concluir que la respuesta inflamatoria y el daño celular propios de la esclerosis se revierten cuando activamos la vía Nrf2. Su contribución sería netamente antiinflamatoria y estaría directamente conectada con la vía TGF-Beta, revelando una función conjunta que protege al cerebro”, dijo la Dra. Guevara.
Respaldo institucional
Este avance científico contó con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través de fondos Fondecyt de Iniciación y Regular, y un proyecto Fondef IDEA adjudicados por el Dr. Fernando Ortiz (académico de la Universidad de Santiago y tutor de la estudiante), y una beca de la Universidad Autónoma de Chile. El Dr. Eduardo Karahanian, director del Doctorado en Ciencias Biomédicas, resaltó que “Coram forma parte del Programa Investigadoras Autónomas del proyecto InES Género de la Universidad Autónoma de Chile, y ya se encuentra radicada en Alemania, donde llevará a cabo investigaciones postdoctorales en la Universidad de Bonn”.
“Estoy agradecida con todos. Efectivamente ha sido un camino muy rudo, pero gracias al apoyo y apañe de la comisión, los amigos del laboratorio y la familia, estoy finalizando”, sostuvo la científica venezolana. En tanto, el Dr. Ortiz felicitó a su nueva colega: “Al inicio le costó un montón por la pandemia y después por otros problemas internos, pero ella no falló por su tesón. No tengo dudas que va a llegar muy lejos. Estoy muy orgulloso de ella”.