La Dra. Ángela Méndez Yáñez, profesora investigadora de la Universidad Autónoma de Chile, desarrolló “Memoriscopio”, un innovador juego de cartas diseñado para el aprendizaje de histología -rama de la biología y la medicina que estudia la composición, estructura y función de los tejidos orgánicos microscópicos de los seres vivos- de manera lúdica y colaborativa.

La iniciativa fue presentada el pasado 1 de julio en el primer encuentro “Comunicados y Conectados: del proyecto al impacto social”, organizado por el Centro de Comunicación de las Ciencias y con el patrocinio de la Cátedra UNESCO de Educación Científica para la Ciudadanía y el módulo Jean Monnet.

“El nombre es un juego de palabras entre memorice y microscopio. Está diseñado principalmente para estudiantes universitarios de primer año de carreras de Ciencias de la Salud, o para quienes están cursando el ramo por segunda vez. Hay muchos estudiantes que están llegando a la clase de la semana 10, 11 o 12 y les cuesta todavía enfocar el microscopio”, explicó la ingeniera en bioinformática y doctora en Ciencias.

En la misma línea, la Dra. Méndez explicó que el juego busca ser una alternativa al trabajo tradicional en el laboratorio, ayudando a los jóvenes a observar cortes histológicos ampliados y facilitando la deducción posterior. “Se nos había sugerido realizarlo de manera digital, pero creo que queda más en la memoria cuando los alumnos interactúan entre ellos, discuten los resultados y llegan a un común acuerdo. Ese diálogo queda en la memoria a largo plazo de los chiquillos, almacenan el aprendizaje y el conocimiento se queda con ellos”, reflexionó la académica nacida en Linares.

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Cuatro tejidos y una «selfie» celular

La dinámica principal se divide en cuatro mazos correspondientes a los tejidos estudiados en la asignatura: epitelial, conectivo, muscular y nervioso. “Cada mazo tiene 40 cartas: 20 con imágenes y 20 con descripciones. Se dejan boca abajo y la idea es dar vuelta una descripción y una imagen; si hacen match, el estudiante se la queda. En clase los estudiantes están más relajados, con una disposición más animosa de aprender y empoderados”, detalló.

El proyecto —cuyo logo simula una divertida selfie de tejidos y células— fue desarrollado junto a los doctores Darwin Sáez, Carlos Vázquez y Emilia Escalona, y el profesor Charles Covarrubias. Ya fue pilotado con cerca de 100 estudiantes de las carreras de Química y Farmacia, Kinesiología, Obstetricia y Fonoaudiología. En tanto, su versión final a color espera ser distribuida en las tres sedes de la U. Autónoma y en casas de estudio como la U. Católica del Maule, U. del Bío-Bío y U. de Concepción.

El rol clave del CCC

El proyecto “Memoriscopio” contó con un financiamiento de 3 millones de pesos correspondientes al concurso +Comunicados 2025, impulsado por el Centro de Comunicación de las Ciencias y cuyo objetivo es apoyar la creación de productos de divulgación en la Universidad Autónoma de Chile.

Al respecto, la Dra. Ángela Méndez valoró la oportunidad que brindan estos fondos para la docencia: “Me parece estupendo, porque uno muchas veces tiene ideas que quiere implementar con los estudiantes o para divulgación científica y faltan los recursos. Siempre tengo ese espíritu de buscar proyectos; justo cuando venía terminando mi postdoctorado me gané este financiamiento. Es un complemento a las clases y recursos web que les entregamos, y, en general, la respuesta ha sido súper positiva”.

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