La carrera de Ingeniería Comercial de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Talca desarrolló el taller “Competitividad y resiliencia económica”, instancia orientada a mostrar cómo se articulan herramientas provenientes de la teoría económica, la estadística, la econometría y los métodos cuantitativos en procesos de investigación aplicada, además de favorecer la transferencia de estos enfoques a la docencia universitaria.

La actividad fue encabezada por el Dr. Alfonso Mendoza, profesor asociado y director del Centro de Investigación en Economía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, México, quien compartió con estudiantes una aproximación práctica al desarrollo de investigaciones en el ámbito de la economía y las ciencias sociales.

Durante el taller, el académico explicó distintas etapas que forman parte de un proceso investigativo, desde la formulación de un proyecto hasta su ejecución y análisis, incorporando metodologías y herramientas computacionales utilizadas actualmente en este campo..

“El objetivo general, y también particular, es mostrar a los estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado cómo se hace investigación en el área de economía y ciencias sociales. Es una introducción motivacional a cómo un investigador planea un proyecto, cómo lo lleva a cabo, cómo lo ejecuta y cuáles son los pasos para poder llegar a ello”, explicó.

Como parte de la jornada, el Dr. Mendoza presentó resultados de investigaciones vinculadas con la resiliencia económica, concepto que permite analizar la capacidad de una región para enfrentar y recuperarse de eventos que generan impactos significativos sobre su actividad productiva y social.

El investigador explicó que la idea de resiliencia, tradicionalmente vinculada a otras disciplinas, puede trasladarse al análisis económico para estudiar la respuesta de los territorios frente a situaciones de crisis.

“El concepto busca entender cómo una región puede sobreponerse a un choque económico fuerte, como ocurrió con el COVID. Fue un evento sanitario muy importante, pero también generó un impacto económico considerable en muchas economías regionales. La pregunta es cuándo se van a recuperar y cómo lo van a hacer”, señaló.

Desde esta perspectiva, la resiliencia económica no se limita únicamente a observar la capacidad de recuperación de un territorio, sino también su potencial para contribuir positivamente al desempeño de otras regiones.

“La resiliencia económica la interpretamos como la capacidad que tienen las regiones no solo de recuperarse, sino también de arrastrar consigo, de manera positiva, a otras regiones. Incluso podemos preguntarnos qué capacidad tiene una región que se está recuperando para ayudar a otra que fue más afectada”, sostuvo.

A partir de este marco conceptual, el académico explicó cómo estas variables pueden ser analizadas mediante herramientas matemáticas y cuantitativas, permitiendo construir indicadores específicos. En este caso, la investigación presentada derivó en la elaboración de un índice de resiliencia económica, destinado a medir y comparar la capacidad de respuesta de distintos territorios frente a situaciones adversas.

El taller permitió así acercar a los participantes a experiencias concretas de investigación aplicada, mostrando cómo los conceptos económicos pueden traducirse en metodologías, herramientas computacionales e indicadores capaces de contribuir al análisis de fenómenos territoriales y económicos contemporáneos.

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