Hacer una pausa, reconocer cómo se sienten y descubrir herramientas para responder a sus propias necesidades fue la invitación que recibieron los estudiantes de la Universidad Autónoma de Chile, Sede Temuco, durante la primera versión del “Espacio para bajar un cambio”, iniciativa desarrollada el lunes 5 de octubre en el marco de la Semana del Autocuidado 2026.

La propuesta buscó generar un espacio de bienestar e inclusión dentro de la jornada universitaria, donde los estudiantes pudieran detenerse por algunos minutos, observar sus emociones y sensaciones corporales y explorar distintas estrategias de autorregulación que puedan ser utilizadas tanto en la Universidad como en su vida cotidiana.

El recorrido contempló tres espacios de experiencia. El Rincón de Estrategias Emocionales permitió abordar el reconocimiento y expresión de emociones, además de herramientas para enfrentar situaciones de estrés o malestar. En el Rincón de Estrategias Corporales, los participantes exploraron ejercicios de respiración, movimiento y conciencia corporal para comprender la relación entre cuerpo y emociones.

A ellos se sumó el Rincón de Autorregulación Sensorial, orientado a reconocer la diversidad de sensibilidades frente a los estímulos del entorno y explorar recursos que permitan favorecer el bienestar en distintos contextos.

En este sentido, Nanenka Luengo, Psicóloga de ExperienciaUA, manifestó «más que entregar una única forma de afrontar las exigencias cotidianas, la iniciativa propuso que cada estudiante pudiera identificar qué necesita, reconocer qué herramientas le resultan útiles y elegir aquellas que se ajusten a su propio ritmo y experiencia»

Desde una perspectiva inclusiva, el espacio también permitió visibilizar que la vida universitaria puede ser experimentada de distintas maneras y que contar con alternativas de regulación y apoyo contribuye a generar mejores condiciones para la participación y el bienestar de los estudiantes.

La actividad fue liderada por la Coordinación de Salud y Bienestar Estudiantil, con el apoyo del Área de Inclusión de la Subdirección de Equidad de Género e Inclusión, articulando una mirada preventiva que integra el bienestar y el reconocimiento de la diversidad dentro de la comunidad universitaria.

El “Espacio para bajar un cambio” también puso en valor una idea central de la Semana del Autocuidado: cuidarse no siempre significa hacer más, sino también saber cuándo detenerse, reconocer lo que necesitamos y pedir apoyo cuando sea necesario.

Esta primera experiencia abre la posibilidad de dar continuidad a la iniciativa y seguir acercando herramientas de autorregulación a los estudiantes, fortaleciendo una experiencia universitaria donde el bienestar, la inclusión y el cuidado también tengan un espacio.

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