Universidad Autónoma visibilizó temática del duelo perinatal y neonatal

La Universidad Autónoma de Chile, a través de la carrera de Obstetricia y Puericultura, puso sobre en la mesa el abordaje del duelo perinatal y neonatal, una temática que había estado invisibilizada en nuestro sistema de salud y que hoy con la Ley Dominga se establece un estándar especial en relación con el manejo clínico y acompañamiento a madres y padres que hayan sufrido una muerte gestacional o perinatal.

La actividad se realizó en el marco del Día Internacional de la Matrona y Matrón que se conmemora cada 31 de agosto, donde a través de un seminario virtual se quiso poner de relevancia un tema que ha estado subestimado en secuelas y magnitud, y que es considerado por las profesionales de la matronería como un problema de salud pública que merece la integración de conocimientos tanto de la ciencia de conducta como del tratamiento institucional.

“En Chile, la Ley Dominga ha traído a la mesa un tema que muchas veces ha sido invisibilizado por las propias instituciones de salud, e inclusive por las propias mujeres por no saber cómo afrontar una pérdida de un hijo en etapa gestacional o perinatal. El duelo perinatal y neonatal no solo impacta la salud física y mental de la madre, sino que también a todo el núcleo familiar y, además, la planificación de un próximo embarazo. Es por ello que el abordaje clínico integral con un acompañamiento psicoemocional de contención a la mujer, al padre y al núcleo más cercano, es fundamental, donde se pueda reconocer los espacios y tiempos que cada uno tiene para sobrellevar una situación así, respetando la cultura, entregando palabras adecuadas y un apoyo social necesario. Como parte de la conmemoración del día del profesional matrón y matrona, un día tan importante y un día de reflexión, la carrera de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Autónoma de Chile quiso estar presente realzando una vez más la humanización de la atención en temas tan profundos, relevantes y sensibles como el dolor del duelo frente a una pérdida gestacional o perinatal, reconociendo el rol de la matronería dentro de un equipo multidisciplinario y preparado para entregar un manejo integral y sobre todo respetuoso frente al dolor de un duelo”, destacó la directora de Obstetricia y Puericultura de la Universidad Autónoma de Chile, Matrona Daniela Andrade.

De esta manera, la psicóloga clínica perinatal Pamela Labatut, la matrona Stephanie Galán, y la socióloga Rayen Rozzi, abordaron temáticas como la conceptualización y el contexto nacional, el rol de los profesionales de la salud ante el duelo gestacional y perinatal y cómo se realiza el acompañamiento frente a un duelo de esta naturaleza.

 

VISIBLIZAR EL TEMA

Pamela Labatut, psicóloga clínica perinatal y especialista y asesora en duelo gestacional y perinatal, planteó que la Ley Dominga ha abierto un espacio para que hablar de duelo se haga costumbre, sobre todo porque en nuestro país las cifras indican que una de cada cuatro mujeres tiene una pérdida o muerte gestacional y en el mundo se produce una muerte gestacional intermedia y tardía cada 16 segundos. “Es importante dimensionar las cifras para que este tema deje de ser tabú. Cuando miramos esto desde una perspectiva global, independiente de que Chile quizá no cumple con ciertos criterios en donde ocurren más muertes gestacionales y perinatales, sí tenemos una deuda pendiente en cuanto a la cultura de la muerte”, dijo la especialista, al tiempo que agregó que Chile, Uruguay y Cuba son los países latinoamericanos con menores tasas de muerte perinatal.

“Es importante visibilizar este duelo porque más de 4,2 millones de mujeres alrededor del mundo tienen síntomas depresivos asociados a una muerte gestacional o perinatal. Estamos hablando de prevención en salud mental, ya que el estigma y el tabú hacen que gran parte de la sociedad no de espacios para hablar abiertamente de la muerte de un hijo no nacido. Hablar de esto permite que el duelo no se transforme en una depresión endógena”, explicó Labatut, sobre todo en la perspectiva de que las mujeres establecen un vínculo con el bebé, invirtiendo su energía psíquica para vincularse emocionalmente. “Por ello, desde ahí, la muerte duele y afecta”, subrayó la psicóloga.

 

ENFOQUE PROFESIONAL

La matrona Stephanie Galán, quien además es Máster en Aromaterapia Integrada y Perfumería Natural y autora del libro “Maternidad Azul”, junto con señalar que esta es una realidad a la que se enfrentan en forma más habitual de lo que creen las propias matronas, sostuvo que es un tema difícil de enfrentar, razón por la cual indicó que es necesario plantearse cómo las profesionales se relacionan con la muerte, los duelos que han debido vivir familiarmente y cómo ha sido el abordaje de ese tema. “En general como profesionales de la salud se nos enseña a evitar la muerte, formados para sanar, para acompañar procesos o desafíos de salud, y en ningún caso se nos enseña cómo enfrentar estos momentos cuando se acarrea un mal resultado perinatal. Tenemos muy pocas herramientas. Estamos entrenadas para recibir la vida, pero todas sabemos que en la obstetricia y la ginecología la línea es muy delgada, y un lindo desafío en este minuto es lograr integrar a la vida, la muerte, hacerla parte de la vida, como parte del proceso, porque no es menor las veces que esto ocurre”, precisó Galán.

Desde esa perspectiva, la profesional explicó cómo las experiencias personales también marcan el proceso de acompañamiento, en el sentido de comprender lo que significa y se siente en este caso, y desde ahí realizar un trabajo de integración de la experiencia y enfrentar con objetividad la labor.

 

ACOMPAÑAR

La socióloga Raiyen Rozzi, quien es Doula de Gestación, Parto y Posparto, y especialista en Duelo Gestacional y Maternidad Arcoíris, entregó herramientas prácticas para afrontar esta temática. “Lo más importante para cada mujer y lo que se recomienda es entender la noción de proceso, que permite integrar tanto la experiencia física como emocional de lo que está ocurriendo. En ese sentido, mirar a la mujer y su contexto, devolverle el control sobre su proceso, dar todas las opciones e informaciones en forma clara, entregarle una “línea de tiempo” y que sepa a quien recurrir, no persuadir ni hacer suposiciones que limiten las opciones de los padres, no hacer preguntas dicotómicas sin preparación previa, y lo más importante, tiempo”, planteó.

Igualmente, señaló algunos aspectos importantes a considerar cuando las madres quieren ver a sus hijos sin vida y cómo puede realizarse un proceso de acompañamiento que genere una experiencia positiva.

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