En la hora punta de la mañana de un día hábil, un ciclista demora en promedio 33 minutos desde Peñalolén hasta el centro de Providencia. Es un tramo de 15 kilómetros, que bajo las mismas condiciones tarda 72 minutos en transporte público y 56 en auto.

Esos fueron los resultados de la Décima Medición de Eficiencia de Modos de Transporte (MEMT 2017) realizada por la Asociación Vive la Bici y el movimiento Ciclistas Furiosos.

Santiago tiene cerca de 250 kilómetros de ciclovías que, según la Intendencia Metropolitana, podrían llegar a 450 de aquí a tres años. Parte de esa red es usada a diario por alumnos y académicos de la Universidad Autónoma de Chile para ir desde y hacia sus casas.

“Queremos promover el uso responsable de la bicicleta”, explicó Juan Francisco Muñoz, triatleta y Coordinador de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAE) de esa casa de estudios. “Ayuda a descongestionar la ciudad, favorece la salud física y mental y por supuesto contribuye al medioambiente”.

Eso pasa por ampliar e interconectar las ciclovías, pero también por una adecuada mantención de ese medio de transporte y seguir las medidas de seguridad, como el uso del casco y de elementos reflectantes.

Esos fueron parte de los objetivos del Taller de Mecánica Básica de Bicicletas organizado por la DAE, en el que participaron cerca de medio centenar de alumnos cada día toman el volante ya sea por comodidad o simple recreación.

“Mas del 80% de los accidentes ocurren de día, por lo que hicimos hincapié en usar siempre luces traseras, delanteras y chalecos reflectantes. Antes y después de cada viaje, se debe hacer una revisión general y ver que no haya ninguna pieza suelta en componentes específicos como ruedas, frenos y el sistema de transmisión (cambios)”.

El taller se realizó en los campus El Llano Subercaseaux y Providencia con una alta convocatoria, la que según Juan Francisco Muñoz responde al creciente interés de los estudiantes por privilegiar la bicicleta como medio de transporte.

Menú
Open chat
X