La Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chile realizó por quinto año consecutivo el Congreso sobre Responsabilidad Penal Adolescente, poniendo el foco este 2019 en propuestas y experiencias innovadoras en la intervención con jóvenes que infringieron la ley.

Para ello, se contó con un selecto grupo de expositores nacionales y extranjeros, entre los que destacaron la Defensora de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente a la provincia de Córdoba, Argentina, Amelia López, y la Defensora de los Derechos de la Niñez de nuestro país, Patricia Muñoz, quienes abordaron la temática haciendo alusión a las deudas existentes con los niños y adolescentes infractores de ley tanto en el sistema judicial como en la sociedad.

Al respecto, el vicedecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Chile, Mg. Ricardo Herrera, valoró la presencia en este congreso de los diversos actores que tienen voz en esta temática, como son el Poder Judicial, el Instituto de Derechos Humanos, el Sename, la Defensoría Penal Adolescente y la Defensoría de la Niñez, entre otros, lo que demuestra, dijo, la importancia del tema y del enfoque que la universidad quiso darle este año al encuentro. “Los cuatro años anteriores hemos hablado de las falencias del sistema, que son hartas, como falta de recursos y de personal capacitado, pero en esta oportunidad el enfoque que se le ha dado al congreso lo encuentro sumamente interesante porque tiene que ver con reproducir y dar a conocer las buenas prácticas que se han implementado en este ámbito”, destacó Herrera.

Niñez vulnerada

La Defensora de los Derechos de la Niñez de nuestro país, Patricia Muñoz, planteó que nuestra sociedad no está asumiendo el tema de los derechos de los niños con fuerza. Como ejemplo, señaló que un 49,7% de niños, niñas y adolescentes son víctimas o han sido víctimas de violencia. “Eso nos da cuenta de un panorama bastante negativo que evidentemente tenemos que corregir como sociedad. Creo que mucho más nos preocupamos desde lo discursivo, en término de discurso público de la preocupación por los niños, pero cuando uno va lo concreto, en acciones reales y efectivas, te das cuenta que falta mucho por avanzar, y en lo que tiene que ver con los jóvenes que están vinculados a la justicia juvenil, sin duda, hay un tránsito aún más lento en el que tenemos que acelerar la marcha porque efectivamente hay aspectos que resultan críticos y que hoy no están siendo resueltos y que hacen que el Estado no cumpla con una obligación jurídica que tiene de respetar la Convención sobre los Derechos del Niño. Y pongo como ejemplos salud mental, consumo de drogas y alcohol, y educación que son tres ejes claves para el desarrollo integral de cualquier niño, niña y adolescente, y que nosotros, como Estado, estamos obligados a brindar y satisfacer incluso en aquellos jóvenes que se encuentran en situación de privación de libertad”, indicó.

Por eso Muñoz, valoró ampliamente este encuentro, señalando que “las críticas deben ir acompañadas también por un proceso de proposiciones y de alternativas de solución y lo que se ha podido observar en este encuentro es precisamente eso. Cómo, a través de los ejemplos que nos han brindado quienes desarrollan distintos talleres de vinculación con cada uno de los jóvenes que se encuentran en el sistema, se logra demostrar que la relación persona-persona, en donde yo reconozco a ese joven en tanto persona y no en tanto persona vinculada a un delito, genera un desarrollo de ese joven mucho más adecuado”, precisó.

Experiencia foránea

La Defensora de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente a la provincia de Córdoba, Argentina, Amelia López, llegó a este encuentro para contar la experiencia de esta instancia, una de las más antiguas de su país como organismo estatal de Derechos Humanos enmarcado en normas institucionales y en la recomendación número 2 del Comité del Niño de Naciones Unidas. “Mantenemos una articulación con los poderes Ejecutivo,  Legislativo y Judicial, y eso ha hecho que vayamos monitoreando tanto las políticas públicas como las acciones que se desarrollan desde la justicia, y vayamos buscando transformaciones que permitan precisamente que los derechos de los niños no sean vulnerados, que su palabra sea escuchada,  que su opinión sea tenida en cuenta y que, en realidad, todos los adultos modifiquemos nuestro modelo de mirada de todos los sistemas y lo hagamos desde un lugar de no adultización de los sistemas, teniendo esta capacidad de cumplir lo que la convención pide, que es la protección especial de niños, niñas y adolescentes”, indicó.

En ese contexto, López subrayó los alcances de este congreso, como una instancia en que ámbitos interdisciplinarios se relacionan en esta temática. “Intentamos precisamente poner en diálogo a aquellos actores que diariamente conviven con los chicos, los actores que desde la justicia tienen una mirada particular con ellos, y a su vez, la Academia que tiene que hacer aportes reflexivos. Por eso estos ámbitos de acuerdo nos parecen interesantes porque no vamos a lograr hacer realidad la convención internacional si todos los actores adultos, incluida la propia comunidad, no logramos acuerdos en torno a cómo miramos los sistemas porque a un niño no se lo puede mirar ni como alumno, ni como paciente. La mirada que debemos tener sobre los niños es integral, sumando todos los aspectos de sus vidas”, concluyó.

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