Diversos estudios han determinado que la mayoría de las pruebas neuropsicológicas que se utilizan en América Latina y España, no están adaptadas a los parámetros culturales y normativos específicos de cada país, lo que resta precisión a la evaluación y tratamiento de niños y adolescentes con trastornos neurológicos, del desarrollo, médicos u otros.

En 2016, neuropsicólogos del BioCruces Health Research Institute de España, iniciaron la recolección de datos de 6.030 niños y adolescentes de entre 6 y 17 años en 11 países de la región, incluyendo Chile, con el objetivo de establecer normas individuales para los 10 tests más utilizadas.

“En el caso de este país, el aporte más importante lo hizo la Universidad Autónoma de Chile”, dijo durante una conferencia en Santiago el Dr. Diego Rivera, investigador de BioCruces y uno de los responsables de la investigación.

Invitado por la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado, precisó que “aunque somos hispanoparlantes y latinoamericanos, se demuestra que el rendimiento cognitivo es totalmente diferente cuando se analiza por país”.

Esa diferencia significativa en las puntuaciones podría explicarse por el componente cultural.

“Entonces, el baremo o dato normativo que posiciona a un participante respecto de su grupo de referencia poblacional, se debe calcular en forma separada para cada uno de ellos”.

El estudio ‘Datos normativos para 10 pruebas neuropsicológicas en países de habla hispana’ -liderado por el Dr. Juan Carlos Arángola-Lasprilla, experto en neuropsicología y trauma de cráneo- analizó el rendimiento cognitivo clasificándolo en bajo, medio, alto o muy alto.

Al destacar el aporte clínico y académico de la investigación, el Dr. Rivera subrayó “que se trata de uno de los primeros pasos para medir con mayor precisión algunas patologías o déficits de memoria, atención o funciones ejecutivas”.

Además, muestra técnicas avanzadas de análisis de datos recientes para generar baremos o datos normativos, como la media y la desviación.

 

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